La fortaleza de la Cuarta Transformación está en sus instituciones
Las encuestas lo confirman: Claudia Sheinbaum sigue teniendo en sus manos un amplio margen de confianza entre la población. Sin hacer muchos cálculos, de hecho, la presidenta continúa afianzándose con un respaldo que ronda entre el 74 % de aprobación. Eso, entre muchos factores más que son inherentes, habla de que no ha perdido la brújula ni mucho menos se ha desequilibrado. Hay, en ese sentido, mucha responsabilidad y compromiso que se ha visto reflejado en los propios datos y pormenores que hemos ido abordando a lo largo de estos días. Hace unos días, por cierto, hicimos hincapié en la buena percepción que hay en materia de seguridad.
El grueso de la población, que se manifiesta a través de las calificadoras, ha mencionado que tiene plena confianza en las estrategias que se han puesto en operación. De hecho, se están atendiendo las solicitudes de la gente que ha pedido más presencia de efectivos en zonas de vulnerabilidad.
Lo más importante, dada la perspectiva, es el reconocimiento amplio de la sociedad. Ese es el valor más significativo de cualquier administración, máxime porque la estructura territorial que se genera, pero que, en definitiva, es la que alimenta y robustece los altos índices de aprobación. Antes de que eso sea posible, una de las características principales, además de la enorme simpatía que proyectas, es la conexión que hay. Las mismas mañaneras, convertidas en conferencias del pueblo, son un mecanismo para cruzar información de primera mano. He ahí, claro está, donde se rompe la inercia de las difamaciones y las calumnias que la opinión muestra en un telón de fondo que, dicho sea de paso, es un guion repetitivo que todos nos sabemos de memoria. De hecho, el entorno de cada mañana pone al descubierto las mentiras que trata de escalar la derecha.
Aun así, el gobierno de Sheinbaum sigue manteniendo niveles amplios de aprobación. Es verdad, tiene en su contra la andanada que todos los días empuja Televisión Azteca. Pero, más allá de eso, el respaldo ciudadano es y ha sido capaz de romper con todas las barreras porque se les ha cumplido al pie de la letra las promesas que se han realizado desde los tiempos de campaña. Bajo la consigna del bienestar, de hecho, hay muchas áreas de oportunidad donde la gente obtiene los beneficios que el gobierno pone en sus manos. Hablamos de instituciones en que la sociedad tiene el respaldo que requiere para sus necesidades. Ella, de hecho, es el principal sostén o, mejor dicho, la columna vertebral que, además de todo, opera con transparencia y una rendición de cuentas. De ese modo, cuando hablamos de esas dependencias, hacemos alusión a que ellas, por la calidad del servicio que brindan, mejoran la percepción del proceso de transformación.
La ciudadanía, por ejemplo, confía en el gobierno y las instituciones que, al final de cuentas, son el corazón de ese proyecto. Eso, desde luego, ya no es como antes: el gobierno actual tiene un acompañamiento integral que ha dado pie a que el funcionamiento sea eficaz. Siendo así, la Cuarta Transformación no se ha extralimitado en lo que prometió; ha concretado todo el proyecto que prometió haciendo ajustes donde ha sido necesario. Garante de ese juramento que se hace en el sector salud, hemos hablado de los cambios sustanciales del IMSS. Su funcionamiento y operatividad, desde que inició la gestión de López Obrador, ha cambiado por completo, no solo al modernizarse, sino al cambiar el paradigma del trato social y humano. Hacerlo, desde luego, requiere de un andamiaje de ideas que encuentra resonancia cuando se aplican en la práctica. Zoé Robledo, de los personajes con mayor arraigo en la 4T, tiene dos sexenios seguidos demostrando que el servicio administrativo y la atención médica han transformado para bien.
Me consta, por ejemplo, que la atención de instituciones como el IMSS es humana, pero sobre todo altamente sensible y empática con las necesidades de la ciudadanía. Se acabó el burocratismo y, como tal, la vigilancia es mucho más personalizada al agilizar los trámites y la solicitud con los especialistas. De igual manera, la realidad muestra que el suministro de medicamentos asume con mucha responsabilidad los derechos irrestrictos de los derechohabientes y de la población en general, a través del IMSS-Bienestar, que revolucionó con la llegada de Claudia Sheinbaum a Palacio Nacional. Eso, como tal, ha propiciado que millones de mexicanos sean incluidos en un esquema de atención y acceso a los medicamentos desde que se planteó que fuese incluyente.
Desde la Cuarta Transformación se duplican los ejemplos que muestran cómo la eficiencia gubernamental se ha convertido en un sello distintivo de sus instituciones. No se trata solo de programas que funcionan o de políticas que prosperan, sino de un rediseño de la administración pública que ha permitido que los servicios lleguen con mayor orden, rapidez y claridad.
Un elemento fundamental que no debemos pasar por alto es el amplio equipo de trabajadores del estado, quienes respaldan cada triunfo institucional. Muchos funcionarios públicos que han asumido, con responsabilidad y atención, la directriz de la presidenta de poner a las personas en el centro de la gestión, son destacados. Son ellos quienes han entendido lo crucial que es mejorar la atención, garantizar que cada trámite sea más veloz, que cada servicio esté más accesible y que cada derecho se pueda ejercer sin obstáculos. Su trabajo diario, que es constante y serio, es lo que convierte los principios del proyecto en resultados tangibles.
Notas finales
El sistema de salud que funciona en el territorio purépecha ha evidenciado una eficiencia total que no es fruto de la casualidad, sino de una dirección planificada y estructurada. En este contexto, es relevante la labor de Elías Ibarra Torres, cuyo manejo ha sido crucial para establecer un modelo de atención que es eficaz y que satisface las necesidades de la población. Las decisiones que toma, encaminadas a mejorar los procesos y a aumentar la capacidad operativa, han hecho posible que la institución progrese con determinación y con una visión nítida de servicio público.
La atención médica ha mejorado en humanismo, uno de los principios fundamentales de la Cuarta Transformación, además de haber aumentado su efectividad bajo su liderazgo. Los servicios, tratamientos y consultas de hoy en día se ofrecen con un enfoque que valora la dignidad de cada individuo por encima de cualquier distinción o barrera. El equipo de salud ha asumido esta responsabilidad con profesionalidad, comprendiendo que su trabajo no es solo técnico, sino también muy humano.
Es, sin ir más lejos, un servicio digno y de mucha calidad.