Airbus apuesta por Querétaro, y por la inclusión de las mujeres
Si en 1998, cuando yo tomaba el adiestramiento del A320, alguien me hubiera dicho que 28 años después iba a disfrutar de una visita guiada a la planta de Airbus en Querétaro, no lo hubiera creído. Y antes de seguir, diré algo que muchos de ustedes ya saben: desde que entré a volar, este fabricante de aviones ocupa un lugar muy especial en mi corazón.
Y lo digo con los pelos de la burra en la mano, Airbus es una empresa que piensa y actúa de forma integral, algo que en la actualidad es sumamente importante, viendo a la aviación como “un todo”. Dejen les platico: con motivo de una reciente ampliación, el equipo de Comunicación de Airbus invitó a un grupo de personas a visitar la planta que tienen en Querétaro, y tuve la fortuna de estar en la lista, y por supuesto, les comparto la experiencia.
En esta planta se fabrican las puertas y las ventanillas de emergencia de los aviones de la familia A320/A321, tanto de pasajeros como de carga así como componente para helicópteros. La planta está diseñada a modo de un rally, es decir, es posible hacer un recorrido completo, por lo que, al entrar comienzas a conocer el proceso de fabricación desde cero.
Conforme vas avanzando dentro del edificio, vas viendo paso por paso la construcción del “esqueleto” de la puerta, hasta que le ponen “la piel”. Una vez terminada, revisados y aprobados todos los estándares de calidad, son enviadas a una planta de Airbus en Alemania, donde les pondrán las “arterias”.
Esto es, todo el cableado y elementos que permitirán la apertura de las puertas y ventanillas, tanto en operación normal como en emergencia. Posteriormente serán terminadas, y podrán ser instaladas en los aviones que saldrán para ser operados por las aerolíneas comerciales, que ya los están esperando.
La ampliación de la planta de Querétaro permitirá que estas puertas se elaboren en menor tiempo, cuidando siempre la calidad entregada; quienes estamos en el medio, sabemos que cualquier irregularidad puede terminar en una tragedia, por eso los controles son sumamente estrictos, y debo señalar que una nueva máquina que trajeron para la ampliación permite el cumplir con los estándares requeridos.
Tomemos en cuenta que Airbus Querétaro comenzó sus operaciones en 2013, con una planta de poco más de 10 mil metros cuadrados, fabricando puertas y componentes para helicópteros y aviones. Hoy, con la ampliación, cuentan con una superficie de más de 15 mil metros cuadrados de infraestructura.
Pero eso no es todo. Saben Ustedes que soy observadora y de mente curiosa. Me llamó poderosamente la atención ver que en el área de las oficinas administrativas existe una sala de lactancia, así que la pregunta obligada fue: ¿cuántas mujeres trabajan en Airbus Querétaro?
Y puedo decirles que no solamente se encuentran en cargos administrativos, durante el recorrido que hicimos el lunes pasado en la planta, pude ver que hay muchas mujeres realizando trabajos operativos especializados. Esto es, la aviación está siendo una opción real para el desarrollo profesional de las mujeres.
Este tipo de trabajos han sido predominantemente masculinos, pero Airbus ha abierto sus puertas a las mujeres, integrándolas y apoyándolas por ejemplo con salas de lactancia, que son fundamentales para el desarrollo integral de estas trabajadoras; la planta de Airbus en Querétaro opera actualmente con un 32% de mujeres, un promedio alto para la industria aérea en nuestro país.
Por eso comencé hablando de mi personal enamoramiento con Airbus, y voy a decirlo así: me tocó volar en distintas aeronaves de diferentes fabricantes de aviones, y tuve que aprender a trabajar a bordo de todos y cada uno de ellos. Uno los conoce a fondo, con todos sus detalles, y prácticamente uno memoriza las ventajas y desventajas de un modelo de avión y de otro. Como tripulante de cabina, agradeces que el espacio esté perfectamente aprovechado y te permita trabajar de forma cómoda.
Eso se lograba en los aviones de Airbus, cuyos galleys estaban perfectamente diseñados para las necesidades de la aerolínea, y además de ser prácticos, eran muy cómodos a la vez para trabajar. Esa misma manera de pensar se refleja en el diseño de la planta de Airbus; al hacer el recorrido se puede apreciar cómo para fabricar las puertas se usan unas grúas especiales que las transportan desde que son solo un pedazo de aluminio; podría describir que este proceso es similar al sistema de “puertas” mostrado en la película Monsters Inc.
Las puertas viajan por rieles para ser sumergidas en tinas especiales que retiran cualquier tipo de impurezas, y así se siguen transportando hasta que se obtiene el producto final. Pasamos de una placa de aluminio brillante a una puerta de color verde opaco, que después será pintada nuevamente, pero del color que lo requiera la línea aérea que adquiera una aeronave.
Cumpliendo con todas las medidas de seguridad y protección, pude desplazarme por toda la planta, y vi mujeres integradas tanto en puestos operativos dentro de la fabricación como en los controles de calidad, además de todas las del personal administrativo; me resulta gratificante, pues por años hemos estado pidiendo que las empresas abran más espacios a las mujeres, y Airbus lo ha entendido a la perfección, así que muchísimas felicidades por ello.
No solo las cuestiones del cuidado a la maternidad y el impulso a las mujeres dentro de la planta; han de saber que Airbus cuenta con su propia escuela, donde pueden aprender primero la teoría y posteriormente la práctica para terminar integrándose a la plantilla de trabajadores; la meta que tienen es la de lograr los 800 puestos de trabajo para 2030. Así que es una excelente opción para hacer una carrera dentro de la aviación.
Se ha vuelto una constante, y me gusta resaltarlo cuando sucede. Lo reviso cuando voy a instalaciones por primera vez, y sí, Airbus cuenta con paneles solares, plantas recicladoras, y gestiona sus desechos, buscando con ello mitigar su impacto y siendo mucho más amigables con el medio ambiente.
No hay lugar a dudas, se puede crecer y ofrecer más puestos de empleo sin comprometer el entorno y respetando a la localidad. Airbus tiene una visión global del manejo de su planta; no solo se trata de “hacer puertas” en serie, es generar un polo de desarrollo para la gente que vive en Querétaro, abrir las puertas a que más mujeres se integren, que además puedan hacer una carrera, siendo una empresa amigable con el medio ambiente.
Si esto no fuera suficiente, para mí es importante ver cómo tratan a sus trabajadores. La gente de Airbus nos invitó al comedor de los trabajadores a vivir la experiencia de qué es lo que comen, en el día a día. La empresa les procura una dieta balanceada precisamente para combatir la obesidad y las enfermedades que se generan por los malos hábitos que solemos tener.
La comida consta de una sopa, ensalada, plato fuerte y de postre fruta; y ellos pueden elegir agua de frutas con azúcar, agua de frutas reducida en azúcar, e infusión de frutas sin azúcar. ¿Por qué me detengo a hablar de la comida? ¿Qué importancia puede tener? Pues en realidad mucha.
La filosofía francesa se respira en el aire, donde el acto de comer no es solamente llenar el buche con cualquier cosa, hasta sentirse satisfecho; se trata de comer de forma equilibrada, buscando que los alimentos nutran nuestro cuerpo y alejando la comida chatarra de las mesas.
Con esto se consigue que los trabajadores estén sanos y bien alimentados, y con ello tengan un mejor rendimiento en la planta. Aquí puede sonarnos un poco “raro”, pero en Francia, los comedores escolares son considerados una parte fundamental de la educación y la salud pública, además de que es un sistema que fomenta el gusto y la socialización.
Más allá de los números y las cifras, los trabajadores son el alma de las empresas y si éstas cuidan a su personal en todos los aspectos, tanto en cuidados maternos, nutrición y en darles estudios para que salgan con las herramientas necesarias para desempeñar su trabajo, estamos hablando del éxito asegurado.
Con la nueva ampliación de la planta en Querétaro, Airbus tiene la meta de apoyar a que la fabricante pueda entregar cada mes -en promedio- entre 70 a 75 aviones de cabina estrecha, es decir, de la familia Airbus A320/A321, que son los caballitos de batalla, y se han colocado como la primera opción para la mayoría de las aerolíneas a nivel mundial.
Quiero agradecer las atenciones brindadas por Arturo Barreira, Presidente de Airbus América Latina y el Caribe, y por supuesto de Guillaume Leprince, Director General de Airbus Helicopters México; fue sumamente gratificante poder constatar una vez más, que no es gratuito el amor que siento hacía Airbus, una fabricante de aviones que piensa de forma integral, orgánica y adelantándose en el tiempo.
Estimados lectores, los invito a que la próxima vez que aborden un avión de la familia A320/A321, recuerden que las puertas y ventanillas de emergencia tienen el corazón y el alma de México.