Un puñado de huesos podridos; la carta que se juega hoy la oposición
La hoy oposición ha intentado de todo; desde exiguas en su convocatoria, marchas rosas, las cuales sólo sirvieron para exhibir la supina y desoladora ignorancia de nuestras élites -o aspirantes a- hasta el abrirle la puerta a agentes extranjeros con miras de desestabilizar al país. Huelga decir, que nada les ha funcionado, es más, habría sido más fructífero para ellos no hacer absolutamente nada ya que toda ocurrencia suya les resulta al revés… De ese tamaño es el naufragio de la oposición en México.
Hoy, todavía sueñan con una detención y extradición de Rubén Rocha Moya y otros nueve mexicanos, para ser procesados por la justicia de los Estados Unidos… Sueñan, incluso, con disparates como un AMLO preso. No ocurrirá dicho escenario.
Días después de otro de sus enésimos planes frustrados, es el de traer a la derechista madrileña, la señora Isabel Díaz Ayuso a pretender (y digo pretender porque ni siquiera el clero católico mexicano les otorgó los permisos) rendir loas a don Hernán Cortés, junto con algunos miembros, suspirantes algunos a la presidencia en 2030, como la señora Rojo de la Vega y el felón Salinas Pliego.
El gobierno mexicano se expresó, así haya sido de manera indirecta, por (si la señora Ayuso gusta) llevarse ese costal de huesos podridos con tierra, con destino a España. ¿La respuesta popular? Ninguna. Ni en un sentido ni en otro. El pueblo de México no es imbécil como para rendir homenaje a Cortés y tampoco para una reacción masiva en contra. Vaya, una visita totalmente tanto ridícula como intrascendente la de Díaz Ayuso a México. La presidenta de la comunidad de Madrid se mueve en la Ciudad de México como alguien por completo anónimo. Se podría trasladar en metro y absolutamente nadie reparar en su presencia… Y es en eso que se gasta los impuestos de los madrileños; increíble, pero cierto.
Muy lamentable y lastimoso pues, el espectáculo de la hoy oposición. Y lo que realmente hiela la sangre es el saber que de 2000 a 2018, toda esa gentuza dirigió los destinos de México.