Aliados, unidad y expansión del proyecto
La encomienda de Luisa María Alcalde, que duró más de un año en activo, fue realmente productiva. Más allá de ello, tenemos que admitir que los movimientos que realizó la presidenta, de manera estratégica, son para organizar a profundidad tres temas sustanciales que se ha trazado la mandataria para las elecciones intermedias del 2027. No necesitamos ir muy lejos para saber que, en ese orden de prioridades, Sheinbaum atenderá el asunto con los aliados, la unidad, que resulta crucial, y la expansión del proyecto de transformación a más entidades, especialmente a Chihuahua, donde la gestión de Maru Campos está atravesando un desgaste que tendrá costos muy elevados y repercusiones negativas para Acción Nacional en las urnas.
Al referirnos al reforzamiento de las estructuras del partido, no hacemos énfasis en que este está atravesando una crisis interna. Si bien hay muchas tensiones y una fuerte presión por lo que se avecina, Sheinbaum ha mantenido perfectamente el control al mover las piezas del ajedrez. Siendo así, creemos que ella, como la principal impulsora, no quiere cederle ni un centímetro a la oposición. Así lo expresó con los movimientos con los que, de manera clara, se identifica a la perfección. Citlalli Hernández, desde hace tiempo, es una de las mujeres de las que Claudia puede echar mano para encomiendas territoriales. Es, en todas sus formas, una determinación para limar asperezas con los partidos aliados con quienes, sabemos, ha entablado comunicación o, mejor dicho, negociaciones para equilibrar la balanza al plantear y tomar en cuenta sus inquietudes.
La llegada de Citlalli Hernández, al poco tiempo de anunciarse, fue bien recibida por los líderes de las fracciones parlamentarias del PT y PVEM en San Lázaro. Ellos, al menos de botepronto, se sienten confiados en que habrá diálogo y flexibilidad en la toma de decisiones. Eso supone que, llegado el momento, los partidos aliados, con los mismos derechos de participación, se someterán con perfiles a la encuesta que levante la comisión nacional del partido guinda en la carrera por las gubernaturas. Hernández, con la experiencia en encomiendas de ese tipo, sabe a la perfección que eso evitará las pugnas y el jaloneo. En pocas palabras: pondrá por delante el interés colectivo que el individual; es decir, que sea el pueblo quien tome el rumbo de cada una de sus entidades.
Y no solamente hablamos de fortalecer la interlocución con los partidos aliados, sino de garantizar la unidad. Lo primero que está haciendo, se nota, es controlar toda esa avalancha de dimes y diretes que existen o que abundan en este tipo de procesos previos. Basta ver el mensaje que mandó en su presentación para darnos una idea muy clara de que, pese a la elevación de la polarización que propició el plan B, habrá entendimiento, a sabiendas de que la mayor amenaza en una alianza es el desgaste interno. Claudia, a través de Citlalli y en su momento de Adriana Montiel, aportará a la cohesión y la sinergia entre las fuerzas progresistas. Cada voto es valiosísimo para ayudar a expandir el dominio de la coalición Seguimos Haciendo Historia.
Hoy, que la coalición de izquierda ha comenzado las pláticas, podemos decir que eso, en un corto plazo, traerá dividendos importantes, mucho más ahora que la oposición muestra signos de desgaste. Siendo así, la principal consigna es quitarles Chihuahua y Querétaro. Con ello, queda claro, brota la posibilidad de hundir más al PAN en el agujero en que se encuentra, sobre todo ahora que vemos el desastre de algunos de sus personajes más visibles como Jorge Romero, Ricardo Anaya y Lilly Téllez. De ese modo, lo que está llevando a cabo la presidenta es construir un sólido respaldo de quienes tengan afinidad con la 4T. Estoy hablando de ganar todas las posiciones que se avecinan y, por supuesto, conservar la mayoría calificada con la valiosa contribución de los aliados, y bajo la premisa de continuar profundizando modificaciones constitucionales que promuevan el crecimiento del país.
Con esa encomienda, si nos guiamos por la experiencia, los perfiles de Citlalli Hernández y Adriana Montiel, futura presidenta nacional de Morena, cumplen con esas funciones al pie de la letra, mayormente por la cercanía con la jefa de Estado.
Notas finales
Una de las entidades que más ha ido avanzando en el tema de la seguridad y la paz, sin duda, es el territorio de Morelos. Hacer esa labor, que conlleva una serie de estrategias a través de mecanismos bien diseñados, es un quehacer arduo que requiere todo el compromiso. La gobernadora de ese enclave, que ha entregado buenas cuentas a la población civil, llevó a cabo cambios que vendrán a abonar sustancialmente para seguir profundizando el clima de confianza desde la Secretaría de Seguridad. José Luis Bucio Quiroz, por ejemplo, tiene una carrera de larga duración y con gran reconocimiento dedicada al servicio del país. A través de su trayectoria profesional, ha desempeñado cargos importantes, como el de comandante del 38.º y del 76.º Batallones de Infantería; jefe del Estado Mayor de la Zona Militar número 24; y comandante de las zonas militares número 43 en Apatzingán, Michoacán, y número 24 en Cuernavaca, Morelos. Además, trabajó como coordinador estatal de la Guardia Nacional en la capital mexicana. Vaya tamaño de las credenciales y el enorme bagaje.