México y el Mundial
Dentro de unos días iniciará el Mundial de la FIFA. México será doblemente importante, por ser una de las tres sedes norteamericanas y por protagonizar el partido inaugural contra Sudáfrica. Como se sabe, las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey serán anfitrionas de algunos de los juegos. Será inédito, por lo menos, en cuarenta años, desde la edición de México 1986.
Sin embargo, podría no ser en el mejor de los momentos para el pais. En primer lugar, México atraviesa por una de sus peores crisis en materia de seguridad. A raiz de los escándalos de los presuntos narco gobernadores y la escalada de violencia en algunas ciudades, el nombre del pais ha aparecido en titulares internacionales. Lo anterior, sumado a la prensa sensacionalista, algunos de los destinos mexicanos se han convertido en sitios donde el crimen organizado ha sido el principal generador de violencia.
Derivado de ello, probablemente muchos de los turistas que acudirán a algún partido del Mundial no visitarán algunos de los sitios que en otro momento habrían resultado atractivos. Recuérdese el penoso caso del atentado en Teotihuacán. Si bien el evento no derivó en una problemática mayor, la imagen del hombre desequilibrado abriendo fuego sobre los turistas no habría hecho más que atizar los resquemores de los futuros visitantes.
En adición, en el caso de la Ciudad de México, la amenaza de la CNTE continúa vigente, lo que podría obstaculizar el tránsito de vehículos y del transporte público hacia el estadio, sumado al caos vial provocado por la temporada de lluvias que ha iniciado recientemente en la capital mexicana.
El AICM tampoco pasa por su mejor momento. A pesar del intento con el AIFA de aliviar la saturación de la terminal capitalina, éste continúa registrando percances, retrasos de vuelos y pistas congestionadas, lo que podría resultar en inconvenientes mayores para los miles de turistas que estarán llegando en los próximos días.
Si bien el país entero espera que el Mundial resulte un éxito para México, tanto en términos de derrame económico y para la Selección Nacional, ambas ideas parecen hoy como meras ilusiones difícilmente realizables. Por un lado, como he señalado, la coyuntura no luce favorable para vender la mejor imagen del pais, y por el otro, el equipo dirigido por Javier Aguirre tampoco anticipa una participación muy prometedora.
Sin embargo, en un espíritu de optimismo, tanto en el sentido político como deportivo, no queda más que desear lo mejor para los nacionales en la primera edición del Mundial que tendrá lugar en México en el siglo XXI.