Cerrar filas con el proyecto de la 4T
Hay muchos factores que podemos identificar como mecanismos perniciosos en contra del gobierno de la Cuarta Transformación. Me refiero a la guerra sucia que propaga la derecha en complicidad con algunos medios de comunicación como Televisión Azteca, que se ha convertido en el principal órgano de propaganda golpista. Todos los días, desde los distintos espacios, los comentaristas abren la metralla con información tendenciosa y moldeada. Se nota que hay muchos intereses detrás de esa narrativa, mayormente cuando se alimenta de la infamia y la mentira. De hecho, no podemos decir que esos instrumentos sean un contrapeso real, sobre todo cuando el gobierno tiene a favor una de las herramientas más infalibles como es la propia mañanera. He ahí, queda claro, donde la inmensa mayoría de la población se concentra para escuchar los avances sustanciales, pero, de igual forma, para inhibir los destellos de lo que se difunde con dolo y saña.
A la par de ello, ahora que se pusieron de moda los trascendidos sin fundamento del vecino país, hay intereses ajenos que tratan de desestabilizar la gobernabilidad y la democracia. A costa de vulnerar la propia soberanía, estamos alerta de todos los acontecimientos que suceden en este entorno global. Sabemos de sobra cuáles son los confines de otras fuerzas extranjeras que amenazan con otros medios la estabilidad. De ese modo, son tiempos para cerrar filas en torno al proyecto que encabeza Claudia Sheinbaum. Eso, más que una postura, se convierte en una consigna combativa para salvaguardar las decisiones que se toman como nación independiente y autónoma. La propia jefa de Estado, hace una semana, envió un emotivo mensaje a toda la nación para unirnos y respaldar las políticas públicas, lo mismo que las instituciones que han sido el pilar de este desarrollo.
Y la sociedad, que está bien definida y cargada al proyecto de transformación, ha cerrado filas con la presidenta de México. Inclusive, la posición que tomó podemos decir que fue con mucha determinación. Algunas encuestas, luego de concretarse el segundo año del triunfo de la presidenta, evaluaron a prácticamente todo el país e integraron una calificación que ronda entre el 72 y el 74 por ciento. Con ello, evidentemente, no existe una amenaza sólida de que la derecha gane terreno, principalmente ahora que vive un profundo revés y una falta de identidad por sus líderes más visibles. Lo más revelador, ahora que están decididos a todo, es que se ha puesto al descubierto el contubernio con fuerzas extranjeras y ajenas a los intereses de la nación. Todo eso, desde luego, lo desaprueba la sociedad que se expresa en los mecanismos para recolectar información más detallada ahora que los recursos demoscópicos que han salido a la luz lo han demostrado.
Quienes también alzaron la voz en apoyo a la presidenta fue la dirigencia nacional de Morena, que está trabajando intensamente en una gira de unidad en los enclaves que habrá elección para gobernador. Eso lo podemos corroborar con la dinámica activa de su presidenta, Ariadna Montiel. Hay, en ese sentido, una estrategia para evitar cualquier fisura o rompimiento, sobre todo ahora que se acerca la toma de decisiones de los coordinadores de la defensa del voto que, al final de cuentas, serán las y los candidatos. Por esa razón está participando un equipo que lo integra la propia Citlalli Hernández, encargada de negociar el consenso entre los participantes. Sumado a ello, la exsecretaria de la Mujer, ahora que se han superado obstáculos, abrió los canales con los partidos aliados, pues la contribución del PT y PVEM, lo hemos constatado, es crucial para ganar el mayor número de espacios de representación popular. A su vez, queda claro que otra de las metas es sostener la mayoría calificada que le permita al proyecto seguir afianzándose para modificar el marco constitucional.
La prioridad, en resumidas cuentas, es la unidad en torno a un solo proyecto. Morena, en conjunto con los aliados, ganará la mayoría de las entidades que estarán en disputa, incluyendo Chihuahua y Querétaro, donde el PAN ha mostrado síntomas de desgaste y pérdida de estructura territorial que, en sí, ha caído en manos de la izquierda que alimenta la posibilidad de una alternancia. Y con esa incapacidad para encarar uno de los retos más grandes de la historia contemporánea en cuestión de elecciones, el panismo no tendrá más remedio que entregar la estafeta del ejecutivo estatal. Vemos, por ejemplo, muchas rupturas de Acción Nacional en el norte del país, básicamente por la crisis que vive la administración de Maru Campos, que llega a la antesala del cierre de su gestión con un desgaste mayúsculo por los señalamientos de traición a la patria. Por eso se percibe un cambio que, de norte a sur, se dará de forma contundente, máxime ahora que toda una estructura ha cerrado filas.
Y como los tiempos se acortan, dejo mis pronósticos en base a todas las encuestas de opinión, principalmente las de mayor peso.
En Baja California, por ejemplo, Julieta Ramírez continúa posicionándose como la figura con mayor fortaleza; en Baja California Sur, las tendencias se inclinan de manera clara hacia Milena Quiroga; y en Sinaloa —uno de los bastiones más sólidos del oficialismo— todo indica que la senadora Imelda Castro mantiene una ventaja cómoda.
En Nayarit, donde la izquierda busca refrendar su triunfo, el panorama se ha ordenado alrededor de Héctor Santana. Un escenario similar se observa en Querétaro, donde Santiago Nieto avanza con paso firme.
En Aguascalientes, nuevamente, Nora Ruvalcaba aparece como la figura más competitiva, mientras que en Colima las mediciones siguen favoreciendo de manera consistente a Rosi Bayardo.
En Guerrero, pese al debate público en torno al tema del nepotismo, Félix Salgado continúa siendo el perfil con mayor respaldo social.
En Campeche, Pablo Gutiérrez se perfila con claridad, al igual que Gino Segura en Quintana Roo.
El caso de Tlaxcala resulta especialmente ilustrativo: la legisladora Ana Lilia Rivera conserva una ventaja de dos a uno prácticamente en cualquier escenario.
En Nuevo León, el anuncio de Tatiana Clouthier sobre su intención de competir por la gubernatura generó un efecto inmediato: domina los ejercicios internos con una ventaja amplia.
En Chihuahua, todo apunta a que la candidatura recaerá en un hombre, y el perfil más sólido es Cruz Pérez, alcalde de Ciudad Juárez.
Y ahora que está fluyendo el consenso y la negociación, se abre la posibilidad de que el PT se quede con Michoacán, máxime ahora que la atención se ha centrado en Reginaldo Sandoval, que será partícipe de la mesa de negociación entre las fuerzas que integran la coalición Seguimos Haciendo Historia para sellar la unidad.