Victoria de los mares: Mahahual y Loreto, a salvo
El mes pasado ha sido una temporada de victorias para la naturaleza. Los megaproyectos de Mahahual y Loreto amenazaban la naturaleza del Sur y el Norte del país, poniendo en riesgo sus mares y costas. La sociedad mexicana se manifestó expresamente en contra de estas amenazas, dejando claro que, en México, lo más valioso es el patrimonio natural.
Mahahual se canceló tras las declaraciones de la presidenta Sheinbaum y la Secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcenas.
“No debemos hacer nada que afecte a esa zona que tiene un equilibrio ecológico muy importante, y particularmente para los arrecifes, muy muy importante”. Esta fue la postura de la presidenta mexicana antes de la cancelación definitiva de Perfect Day, un centro vacacional y parque acuático en Mahahual, Quintana Roo.
Por su parte, Loreto desató una serie de movilizaciones de la sociedad en Baja California Sur y el resto del país, reconociendo que un puerto de altura y cabotaje no es el tipo de desarrollo que las comunidades quieren.
Los habitantes de Loreto tienen una profunda conexión con la ballena azul, y gran parte de su economía depende del turismo de avistamiento. Cancelar este decreto permite la oportunidad de actualizar el Plan de Manejo del Parque Nacional Bahía de Loreto (un Área Natural Protegida establecida gracias a la comunidad en 1996) y explorar distintas alternativas de fortalecer la protección del mamífero más grande del mundo al entablar un diálogo con las comunidades para impulsar estrategias de conservación.
La contribución más significativa de este proceso fue la disposición de la presidenta para atender y escuchar a las comunidades que habitan el territorio. Al reconocer las preocupaciones y demandas de las poblaciones locales, la presidenta Sheinbaum prefirió otorgar prioridad a la preservación del balance ambiental en estos ecosistemas de gran biodiversidad.
La lucha no termina aquí. Si bien estas amenazas quedaron atrás, será vital poder tener un panorama amplio y tener una visión a largo plazo de lo que representa la protección del territorio mexicano, particularmente aquellos espacios con alto valor ecológico y comunidades que dependen de ellas y las defienden. Un alto esquema de protección significativo es la solución más integral; promoviendo la conservación, fortaleciendo las economías locales y trabajando en colaboración con las comunidades.
Cancelar proyectos individuales que ponen en peligro el entorno natural es un acierto, más no son riesgos independientes: debemos reconocer la gran amenaza si no protegemos a los ecosistemas de forma integral. Hoy se celebra su protección, pero la política ambiental debe de asegurarse de que mañana, estos mismos ecosistemas no estén en riesgo bajo otras administraciones, intereses o ideologías.
Se necesita el impulso de figuras políticas de protección ambiciosas y que no permitan la retroactividad figuras jurídicas como los Parques Nacionales y las Reservas de la Biósfera, asegurando que, en las próximas administraciones, los ecosistemas que hoy son protegidos continúen floreciendo en armonía con las comunidades.
Desde la sociedad civil, reconocemos ampliamente la labor de la presidenta Sheinbaum y las autoridades ambientales por escuchar y atender las necesidades de la población y los ecosistemas marino costeros del país. La lucha continúa, y es clave tener una visión de largo plazo en estas nuevas victorias.