Revelan que Fidel Ortiz evitó dos detenciones en el Senado por vínculos con Silvano Aureoles
El exjefe del Resguardo Parlamentario del Senado, Fidel Ortiz, logró evadir en dos ocasiones a elementos de la Policía de Investigación que buscaban cumplimentar una orden de aprehensión en su contra por presuntos vínculos con la administración del exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles.
De acuerdo con reportes de la periodista Leticia Robles de la Rosa, agentes de investigación provenientes de Michoacán ingresaron en al menos dos ocasiones a las instalaciones de la Cámara de Senadores con un mandato judicial para detener al exfuncionario.
Sin embargo, Fidel Ortiz presuntamente se escondió en una oficina ubicada en el sótano del recinto legislativo, mientras integrantes del Resguardo Parlamentario habrían ayudado a encubrirlo frente a las autoridades, permitiéndole evitar su captura en ambas ocasiones.
Fidel Ortiz presentó su renuncia tras operativo en el Senado
Antes de que los agentes lograran localizarlo, Fidel Ortiz salió de su escondite en el sótano 4 de la Cámara de Senadores y acudió con el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier, para presentar formalmente su renuncia.
Ortiz acumulaba más de siete años al frente del Resguardo Parlamentario del Senado.
Durante su gestión, enfrentó señalamientos de presunto nepotismo por supuestamente incorporar a familiares, amigos y a su pareja sentimental dentro del área bajo su mando.
Además, es investigado por presuntos vínculos con una carpeta relacionada con la muerte de cuatro indígenas durante un operativo policial ocurrido en abril de 2017 en Michoacán, cuando Fidel Ortiz formaba parte de corporaciones de seguridad estatales.
Por este caso, Ortiz y otros 16 ex policías de Michoacán son buscados por las autoridades.
Senado guarda silencio tras fallido intento de detención
Hasta el momento, la Mesa Directiva del Senado no ha emitido un posicionamiento oficial sobre la manera en que el exdirector del Resguardo Parlamentario logró evitar su detención dentro de uno de los edificios con mayores protocolos de seguridad en la Ciudad de México.
El caso ha generado cuestionamientos sobre posibles fallas en los controles internos del Senado, así como una eventual complicidad de personal encargado de la seguridad parlamentaria.