Telefónicas buscarían tumbar registro de líneas por impacto económico
El registro de líneas móviles en México no avanza muy bien, al punto que telefónicas advierten que el esquema actual es costoso, ineficaz y técnicamente deficiente.
Al punto que las mismas telefónicas han pedido a las autoridades que este sea descartado por completo, a unas semanas de la fecha límite.
Telefónicas señalan que registro de líneas es costoso y va rezagado
El registro de líneas móviles tiene un plazo hasta el 30 de junio de 2026; sin embargo, telefónicas han señalado que hay un gran rezago y el costo está siendo demasiado alto.
La implementación del registro de líneas tendrá costo estimado superior a los 4 mil millones de pesos, de acuerdo las telefónicas que operan en el país.
Recursos que se destinan principalmente a la validación de identidad, lo que implica el desarrollo de plataformas tecnológicas para más de 160 millones de líneas.
Todo esto financiado por Telcel, AT&T, Telefónica y Altán Redes, así como Operadores Móviles Virtuales (OMV), quienes ya señalan una desaceleración en la incorporación de nuevos usuarios.
Esto motivado por usuarios que se niegan a hacer el registro, pues hasta mediados de abril de 2026, solo se han registrado 30.2 millones de líneas, apenas el 18.9% del total en el país.
Telefónicas también han advertido deficiencias técnicas y riesgos de seguridad en registro de líneas
Si lo anterior no era suficiente, las telefónicas y expertos señalan que el esquema de registro de líneas es deficiente y no cumple con lo mínimo esperado.
El no incorporar datos biométricos, limitándose a una “selfie” o identificación básica como el CURP, debilita el registro de líneas en cuanto a validación de la identidad y crea vulnerabilidades en la seguridad.
Ernesto Piedras, director de The CIU, sostiene que el gobierno está trasladando riesgos operativos y costos a las empresas sin ofrecer garantías reales de efectividad en materia de seguridad pública.
Por su parte, Mony De Swaan Addati, presidente de AMOMVAC, señala que el registro tiene “demasiados huecos” para ser eficiente y está dañando el ecosistema de telecomunicaciones.
Además, el modelo actual incumple con los estándares de seguridad y trazabilidad establecidos en los acuerdos de cooperación con Estados Unidos.
Telefónicas señalan que se han priorizado criterios políticos, convirtiendo el proceso en un “boquete” que compromete los datos de los ciudadanos.