Estados Unidos reactiva máxima presión petrolera contra Irán
El Gobierno de Estados Unidos decidió no renovar la exención que permitía la venta limitada de petróleo iraní, intensificando su estrategia económica contra Irán.
La medida, anunciada por el Departamento del Tesoro, busca reforzar sanciones tras el fracaso de negociaciones recientes y el endurecimiento del conflicto en Medio Oriente.
La administración de Donald Trump reiteró que utilizará herramientas financieras adicionales para limitar ingresos energéticos iraníes y presionar al gobierno de Teherán.
Fin de exención petrolera marca endurecimiento de sanciones económicas contra Irán
La exención, emitida el 20 de marzo, permitía comercializar crudo iraní previamente cargado en buques, pero expirará sin renovación este fin de semana.
En este marco, el Tesoro advirtió que aplicará sanciones secundarias a instituciones extranjeras que continúen facilitando transacciones vinculadas al sector energético iraní en los próximos días.
La decisión ocurre tras el bloqueo al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el suministro global de petróleo.
Autoridades estadounidenses señalaron que esta estrategia forma parte de la denominada “Operación Furia Económica”, enfocada en debilitar la capacidad financiera del gobierno iraní.
El secretario de Energía, Chris Wright, indicó que podrían implementarse nuevas medidas económicas para incrementar la presión sobre Teherán en el corto plazo.
Previamente, Washington había flexibilizado sanciones para estabilizar precios energéticos, permitiendo la compra limitada de petróleo iraní y ruso en mercados internacionales.
Sin embargo, el cambio de postura refleja un endurecimiento en la política exterior, priorizando objetivos estratégicos sobre la estabilidad del mercado energético global.