El clan Monreal no la tiene segura en Zacatecas
En Zacatecas ya comenzó la operación para torcer las disposiciones del partido Morena sobre el nepotismo en las elecciones intermedias de 2027, por lo que el clan Monreal ya prepara al menos cuatro candidatas muy cercanas a su círculo político e incluso familiar, ante la imposibilidad de postular a su hermano Saúl (senador).
Quienes conocen cómo se mueven los hilos en aquella entidad nos dicen que, tanto el diputado Ricardo Monreal, como el gobernador David Monreal van a proponer, como primera opción, a la actual senadora Verónica Díaz Robles, quien estuvo casada con uno de los hermanos Monreal (Luis) y cuya imagen se encuentra por todos los rincones del estado.
El plan B estaría encabezado por la diputada federal, Julia Olguín Serna, y la lista la completaría la excomisionada del INAI, Norma Julieta del Río, y la exdiputada federal, Bennelly Hernández.
Sin embargo, nos aseguran que aunque los Monreal ya se adelantaron, hay en el partido guinda un prospecto que además de tener experiencia en el Gobierno (pues fue presidente municipal de Zacatecas, capital) también es muy cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum; se trata del diputado federal Ulises Mejia Haro.
Ulises Mejia tiene un fuerte arrastre en Zacatecas, pues cuando fungió como coordinador de campaña de la Presidenta (en la entidad) fue el responsable de haberle allegado miles de sufragios con los que arrasó en la elección de 2024; además de que el cargo como diputado lo consiguió haciendo trabajo en territorio y con el voto ciudadano.
Una encuesta de la empresa Rubrum ubica a Mejia Haro en el primer lugar de las preferencias, con el 35.3 por ciento, frente al 23.4 que tiene la excuñada de los Monreal. Otros sondeos como los de Facto Métrica, y De Las Heras Demotecnia, también ponen al legislador como número uno.
Y aunque en Zacatecas los Monreal ya se sienten ganadores de la candidatura, habría que recordarles ese viejo refrán que reza: “Del plato a la boca, se cae la sopa”.
SI NO ES TRAMPOS@ NO ES POLITIC@
Lo traen en el ADN, aprovechan los recovecos de la ley para torcerla y sacar provecho; critican a sus contrincantes pero son iguales, sean del color que sean.
El más claro ejemplo es la alcaldesa en Cuauhtémoc (CDMX) Alessandra Rojo de la Vega quien, con el pretexto de su primer informe de labores (8 de noviembre), inundó con su imagen cada metro de la demarcación que dice gobernar.
Y si no lo cree, asómese a las calles y avenidas de la demarcación, donde no hay un solo sitio que no esté infestado de pendones con su fotografía.
Sabido es que Rojo de la Vega busca la reelección en 2027 y la jefatura de Gobierno en 2030, para lo cual recurre a lo que tanto critica: la promoción adelantada disfrazada.
No alcaldesa… Si quiere crecer políticamente dé resultados y deje de contaminar visual y ambientalmente la Ciudad.
Lo dicho: ¡tod@s son iguales, sean del color que sean!
@JuanMDeAnda