Rescatista llora junto a joven tras sacarlo de entre los escombros en Venezuela
El rescate de un joven tras cuatro días enterrado entre los escombros en La Guaira, Venezuela, terminó en llanto de alegría entre el joven y uno de sus aparentes rescatistas.
Las imágenes se han hecho virales al igual que otros dramáticos rescates en un país con mucha necesidad de apoyo y donde las muertes ascienden a mil 450 y más de 3 mil heridos.
Al parecer era un rescatista venezolano voluntario que no llevaba equipo de seguridad como los rescatistas experimentados.
Ello ocurrió en la cima de un montículo de restos de un edificio luego de sacarlo prácticamente por las piernas.
Rescate en La Guaira, Venezuela, con oración de rescatista
Otro rescate que se ha vuelto viral en La Guaira, Venezuela, es en el que un rescatista llega y la víctima le dice que si vuelve a temblar puede irse.
Para darle confianza, el rescatista hizo una oración para que se sintiera más seguro.
De la misma manera confirmó la presencia de su amigo, quien al parecer había muerto y estaba más abajo.
Rescatista llora por rescate en fiesta infantil
Un caos más que ha circulado en redes sociales es el de un joven rescatista de nombre Maikel de la Rosa, quien expresó ganas de llorar por el caso que calificó de “muy fuerte”.
El caso se trató de una fiesta infantil donde rescataron los cuerpos de varios niños en donde se había realizado una fiesta infantil.
Se desconoce el punto exacto de la tragedia pero se ha referido como el “el edificio más grande que se cayó”.
Señaló que le daban ganas de llorar porque ya iban a empezar a meter maquinaria pesada.
Reconocen acciones de rescate del Ejército Mexicano; se complican peticiones de silencio
La presencia de integrantes del Ejército Mexicano y sus acciones de rescate han sido aplaudidas ya que señalan han sido los primeros en llegar, incluso por encima de las autoridades venezolanas.
Un video que ha generado el enojo de la propia población venezolana es que en los intentos de rescate y petición de silencio, los ciudadanos no lo acatan e incluso siguen usando los claxons de sus vehículos.