Alfonso Durazo es la reserva moral de Morena, digan lo que digan

Tal y como se lee… y duélale a quien le duela: el doctor Alfonso Durazo Montaño, gobernador de Sonora, personifica junto a muy pocos altos cuadros directivos del llamado Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a su ‘reserva moral’.

Sustento la presente aseveración, en los más de cincuenta años de trabajo responsable y comprometido del mandatario con las mejores causas que mueven y orientan a la burocracia en este país: encontrar un modo honesto de vivir; encontrar una fuente de ingreso constante y donde resulte apreciado el valor de la mano de obra; y dejar definitivamente la ardua e ingrata vida del campo en el norte agreste y desértico de este país, por otra donde las posibilidades de prepararse y ascender en la escala social sean más altas.

Esas fueron las principales motivaciones del adolescente Alfonso Durazo en aquella incipiente década de los setentas, que lo alentaron a dejar una vida paupérrima en la sierra del norte de Sonora y venirse a la capital del país a probar suerte, como tantos jóvenes mexicanos.

Mucha, muchísima gente; decenas sino es que cientos de servidores públicos han sido testigos presenciales a lo largo de todo ese tiempo, de que Alfonso Durazo es un caso raro del servicio público mexicano, porque es un celoso guardián de su buena fama personal y escrupuloso -en exceso- de no apartarse de lo dictado por la normatividad en cada acto público y privado que realiza.

Los proveedores actuales del gobierno de Sonora, inscritos formal y escrupulosamente en un padrón, se quejan amargamente del exceso de requisitos, tendientes todos a circunscribir a los contratantes al ámbito de la legalidad fiscal y la transparencia.

Y, desde siempre, es ampliamente sabido que es un hombre sano en todos los ámbitos de su vida, hasta para escoger a sus amistades. No le gusta el mundo “narco” no admira, no disfruta, la facilidad con la que un individuo puede llegar a concentrar poder y dinero a través de actos criminales.

Él mismo repite a sus amigos más cercanos, con mucha frecuencia, que “se salió del pueblo natal (Bavispe, Sonora) buscando formas de vida nuevas y donde el riesgo de caer en las actividades propias del narcotráfico organizado o de la ‘trata de indocumentados’ (Bavispe es una frontera en el desierto-altiplano que comparten Sonora y Chihuahua) no lo alcanzaran, ni a él ni a sus hermanos.

Gente que lo trató en aquel lejano 1977 o 1978 en la Secretaría de Gobernación federal (ya aquí en la CDMX) o en el desaparecido Consejo Nacional de Recursos para la Atención de la Juventud (CREA) entre 1982 y 1985, lo recuerdan exactamente en los mismos términos líneas atrás señalados.

“Un muchacho muy modesto pero honrado; serio, pero muy talentoso y servicial, que ponía todas sus capacidades en cada tarea que se le encomendaba…y que mostraba un alto compromiso con su trabajo.”

¿Cuál podría ser pues, el móvil, de algún otro político sonorense (o mexicano en general) de ‘descarrilar’ su proyecto político personal o de estropearle su reputación?, pues probablemente el miedo o la envidia, o la intriga.

Porque como tal, este afán oportunista para defenestrar al gobernador morenista Alfonso Durazo, a partir de una nota periodística aparecida ayer miércoles 3 de junio de 2026 en el diario Los Ángeles Times, donde, no obstante ser una kilométrica nota, no hay una fuente oficial de ninguna instancia del Poder Ejecutivo estadounidense o ningún otro poder facultado para los fines que nos ocupan, que señale que Durazo Montaño es objeto de la pretensión punitiva de la ley estadounidense.

Y sin embargo, creo que -dadas las forma de festinarlo de los enemigos políticos de Durazo o de quienes se podrían beneficiar de su ‘eventual caída’- generó más estruendo mediático la aparición de su nombre que el del mismísimo Américo Villarreal, actual gobernador de Tamaulipas, un auténtico ‘pájaro de siete suelas’, implicado por la justicia americana en los delitos del llamado ‘huachicol de combustibles’, pero también, copartícipe (según especies manejadas por el dominio público) en los megafraudes electorales que llevaron al poder al gobernador de Sinaloa (hoy con licencia) Rubén Rocha Moya y así mismo como gobernador de Tamaulipas, en el 2021.

Lo anterior, sin contar las implicaciones que tuvo su acreditado contacto con células del Cártel de Sinaloa para la consumación de estos ‘megafraudes’ electorales.

¡Habrase visto!… Sí… Cualquier gente que conozca a Alfonso Durazo, puede deducir de entrada, que junto a Américo Villarreal y a Rubén Rocha, es un auténtico ‘niño de pecho’ en materia delictiva; porque como político que es, seguramente no es un monje tibetano precisamente, pues la política requiere gente muy mundana, no precisamente ‘curtida en santidad’, pero eso de señalarlo como una ficha equiparable a Rocha, a Villarreal o a la gobernadora María del Pilar de Baja California, a quien le fue retirada la visa hace casi un año o a Adán Augusto López, perdón pero está muy lejos de ser cierta objetiva siquiera ni por asomo.

La nota del Los Ángeles Times de ayer, firmada por Steve Fischer y Kate Linthicum, se focaliza en una entelequia o razonamiento cuasi utópico, al que hace ya varios meses se le dio difusión en plataformas noticiosas de redes sociales, especializadas en el tema del narcotráfico, como el portal Pie de nota, del periodista Luis Chaparro y otros en México.

Ahí se repitió hasta el cansancio -se aseguró casi al extremo de jurarle al auditorio- que el gobernador de Sonora “no tenía visa de turista para ingresar libremente y sin contratiempos a territorio de los Estados Unidos de América” y que el periodista contaba con fuentes muy bien enteradas desde el interior del Departamento de Estado y del ICE estadounidenses, de que lo que referían era cierto; lo cual implicaba que Alfonso Durazo tenía tales antecedentes penales que no le permitían obtener la visa de turista como a cualquier ciudadano, por lo que dedujeron que lo hacía a través de un salvoconducto especial de paso libre por la frontera, de nombre Parole, en calidad de una “especie de testigo protegido o informante especial del Gobierno Americano”, lo cual también es totalmente falso y hasta el momento, ningún funcionario estadounidense de ninguna dependencia ha confirmado y si se llegase a confirmar, previa aclaración de los motivos que implican a Durazo Montaño en una condición de “persona con antecedentes penales o sujeto a investigación por la justicia americana”, aun así, reitero, su condición es prácticamente inofensiva para la justicia de Estados Unidos, en comparación a la de auténticos tiburones, involucrados en actos más que criminales, de delincuencia internacional y en perjuicio de las finanzas del vecino país del norte.

Pero, además, la nota del L.A. Times en ningún momento refiere que hay un Juzgado o Tribunal o Juez americano que refiere o investiga a Durazo Montaño ni por algún delito en específico, como sí existen ya disposiciones normativas americanas y una gran crisis entre nuestras dos grandes naciones, producto del requerimiento de extradición para individuos como Rocha Moya y otros, por delitos específicos en contra de la seguridad de ambas naciones.

Anoche mismo, ver durante una entrevista en el noticiero de Guillermo Ortega Ruiz (A las Diez con Ortega, del grupo Bloomberg) el rostro pálido y asustado del reportero Steve Fischer, que habla un casi perfecto español y que más bien tiene aspecto de tener una carreta de “tacos de cabeza” en algún barrio de Los Ángeles (parece ‘güero de Jalisco’ dijeran en algún rancho), confirmó la inconsistencia de la nota, que tiene altas posibilidades de ser parte de una campaña orquestada, desde el muy humilde punto de vista del suscrito…y de muchos compañeros y amigos consultados Dice Fischer “que él solo sabe que Durazo está siendo investigado”.

Hay mucha gente interesada en “golpear a Durazo”, pues está convertido en uno de los baluartes de la operación política de la presidenta Claudia Sheinbaum, de cara a la elección intermedia 2027.

Por su parte, se insiste mucho en la nota del periódico californiano, en que Alfonso Durazo ‘está siendo investigado por la justicia estadounidense, por su implicación con los cárteles de las drogas’, bueno, decir eso equivale en este momento a una real posibilidad que se extiende para todos los mandos superiores del Gobierno de México de extracción morenista y a la vez, decir eso, equivale a decir nada, en tanto no sea un anuncio de alguna dependencia o mediante algún documento tipo ‘indictment’ como el que le fue extendido a Rubén Rocha y por el que es materialmente, perseguido para su extradición y cuenta con ficha roja del Interpol.

Y como colofón, solo baste citar los cinco filtros o criterios para detectar (y defenderse) de una falsa imputación:

Que no se abandone ni se deje de invocar por el presunto implicado la presunción de inocencia; pues finalmente la carga de la prueba recae en la fiscalía/acusador y no en el imputado. (Que se le hagan señalamientos concretos a Durazo y se lo comprueben).

Identificar contradicciones en el relato del denunciante y falta de pruebas físicas o testimoniales. Para desacreditar la acusación, cuando la naturaleza de la misma sea mezquina o falsaria.

Presentar documentos, vídeos, testigos o registros que demuestren la imposibilidad de que el acusado cometiera el hecho. Para que se constituyan en la Coartada y las Pruebas.

Todo imputado tiene derecho a la no autoimputación; es decir, no está obligado a declarar en su contra.

Y tiene derecho también, a conocer el nivel de impacto de la denuncia, mediante un ejercicio de control de daños: Resaltar el daño moral, psicológico y profesional sufrido por la falsa imputación.

Así que, se reitera, desde este modesto espacio de reflexión y análisis: Los enemigos de Alfonso Durazo tienen que “echarle ganitas” e invertir más en medios de comunicación serios y no en plataformas de dudosa reputación, para poder descarrilar el firme proyecto político del actual presidente del Consejo Nacional de Morena y gobernador de Sonora, Alfonso Durazo.

¡Alfonso Durazo Montaño, es un cuadro que ha tenido cabida en los más disímbolos partidos políticos, distribuidos en todo el espectro político nacional!…

…por algo será.

Autor: Héctor Calderón Hallal

@pequenialdo; @CalderonHallal1

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