El judaísmo de Karl Marx
Yo no soy marxista.
Karl Marx
Sigmund Freud demostró que la personalidad de los seres humanos se forja los primeros seis años de vida, después se va moldeando o esculpiendo, cuya raíz epistemológica es: “carácter”.
Karl Marx nació en Prusia y fue hijo de padre y de madre judíos, por lo que muy probablemente estaba circuncidado, su abuelo paterno fue un gran rabino descendiente a su vez de una importante línea rabínica europea, y se sabe que Karl Marx siempre fue muy apegado a su padre Heinrich, quien se cambió a ese nombre para parecer más alemán y se convirtió al catolicismo para evitar el antisemitismo que siempre ha existido en Europa; de hecho, Karl se casó por la iglesia católica.
A pesar de su conversión al catolicismo, es muy probable que los miembros de la familia Marx hayan llevado algunas costumbres judías en su casa, como lo hicieron los judíos conversos en la España de la Reina Isabel, cuando las leyes de la inquisición imperaron y les llamaron muy despectivamente: “marranos”.
Karl Marx durante su vida adulta y públicamente, se consideró ateo, pero se dejaba crecer la barba como ancestralmente lo han hecho los rabinos europeos.
Voltaire se arrepintió antes de morir sobre su ateísmo en vida y se confesó y aceptó su catolicismo, ¿no habrá hecho lo mismo Marx con su judaísmo?
Karl Marx sufrió una importante depresión antes de morir, sobre todo sus últimos 15 meses de vida cuando lo afectó una infección pulmonar, y en 1883 no existían ni antidepresivos ni antibióticos.
Ya había yo escuchado que Karl Marx quiso partir de este plano terrenal siendo judío, igual que lo hizo Jesús, con las tradiciones específicas al respecto, por eso asistieron once hombres a su funeral, porque la ley judía establece que haya por lo menos diez en esas circunstancias, y seguramente Marx lo solicitó así, teniendo uno de reserva.
En la tumba de Karl Marx en Inglaterra no se colocaron motivos religiosos, ni tampoco cuando se restauró y colocaron su busto de bronce.
Finalmente, si Trotski y Lenin no hubieran retomado la filosofía socialista de Marx, su legado hubiera sido ínfimo, el primero era 100% judío igual que Marx, y el segundo como 25%, su abuela materna era judía.
Y muy controversialmente, el partido de Hitler era el nacionalsocialista, retomando muchos de los principios que estableció el judío Karl Marx.