El daño de los llamados chapulines
Hace unos días, la nueva dirigente del Partido Morena, Arq. Ariadna Montiel Reyes, enfáticamente declaró que no estaba de acuerdo con la incorporación al partido de personajes como un boxeador conocido como el Travieso Arce. Y tenía toda la razón la dirigente. Esos personajes que apenas hace unos días eran furibundos detractores del movimiento, no deberían de tener ninguna oportunidad de ser candidatos por un movimiento honesto como este.
Esas declaraciones frescas y oportunas de Ariadna Montiel, es evidente que despertaron confianza en los millones de integrantes de este movimiento llamado 4T, en virtud de que es bien conocido el daño que le están causando los llamados chapulines a este proyecto reivindicatorio de las mejores causas sociales. La dirigente, seguramente, sabe la evidente irritación, enfado y desencanto que las acciones desleales de los chapulines están provocando en los militantes y simpatizantes de Morena, de ahí sus contundentes afirmaciones.
Esos personajes, los chapulines, casi desde su nacimiento de este movimiento, se infiltraron en las estructuras municipales, estatales y nacionales con el consecuente daño a la sed de justicia del pueblo de México. Las acciones de ellos, según afirmaciones, un poco desesperadas de los gobernados, han ido en contra de los postulados del obradorismo: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo. ¡Cómo ocultar que miles de mexicanos se han quejado del mal gobierno que han realizado estos infiltrados! Se dijo en tiempos pasados que la presencia de estos personajes era porque ellos sabían ganar elecciones. No obstante, viene la siguiente pregunta ¿y de qué le ha servido al movimiento tener a estos personajes si sus malas acciones terminan por ser un desprestigio para el movimiento que los cobijó?
Su trabajo de muchos de ellos es una especie de caballo de Troya que está sirviendo para descomponer y pervertir desde dentro a la 4T.
Cientos de individuos, quienes al ver lo arrollador de la 4T, interesadamente renunciaron a sus partidos donde militaban, sobre todo, vinieron del PRI y del PAN. Pero su renuncia no fue porque afloró en ellos el verdadero amor del servicio al pueblo. Desafortunadamente no fue así. La inmensa mayoría de ellos dejaron sus desprestigiados partidos para simular y engañar. Lo hicieron para seguir depredando a la sombra de un movimiento que prometía reivindicar a los pobres y defender la soberanía ante los embates del imperio del norte. Muchos de ellos, no perdieron su esencia que habían aprendido muy bien en sus partidos donde nacieron: ser traidores al pueblo y a la patria.
Creo que ya es tiempo de que el movimiento revise sus estructuras y dé la oportunidad a todos aquellos que, desde siempre, han sido luchadoressociales y con ello, botar a la basura a los oportunistas.
Desafortunadamente en todos lados vemos las caras de esos simuladores. Es el caso, por ejemplo, de lo que pasa en Puebla capital. Tiene meses que han aparecido bardas, lonas y espectaculares con el nombre de una maestra de nombre Laura Artemisa García Chavez, quien a toda costa quiere ser, primero candidata por Morena y luego presidenta municipal de la ciudad capital. Quien esto escribe tiene las evidencias fotográficas de lo que se afirma
y, a la vez, es fácil inferir que alguien la está apoyando.
Esa acción, pretender imponer a la maestra, está dividiendo al electorado que pensaba votar por Morena pues muchos electores han referido que, si este personaje que no fue fundador de Morena y que recién se acaba de incorporar, llega a ser impuesta como candidata, no van a votar por el partido, aunque se pierda la ciudad capital.
La presidenta de México ha dicho que quien desee ser candidato y ostente un puesto público debe de renunciar a su encargo en el gobierno para evitar suspicacias de desvió del dinero público. La maestra Laura Artemisa es secretaria del bienestar del gobierno del estado y a la vez, sigue en su tozudez propagandística de querer ser candidata a presidenta municipal de la capital del estado. Es evidente que alguien la esta impulsando, si no es que protegiendo en sus pretensiones impopulares. Es evidente que la maestra desde hace rato debió de haber renunciado a su encargo público. No hacerlo, desprestigia a todo el movimiento. De ahí que el único que puede frenarla es el partido Morena y lo puede hacer no haciéndola su candidata. Quien se empeña en hacerla candidata debe de entender que eso desprestigia al movimiento, eso inhibe la participación de los simpatizantes. Esa es una deslealtad al pueblo.
Ojalá y Morena no sucumba a estos engaños ni acepte las ambiciones de los chapulines. Quiero abundar más: la maestra Laura Artemisa, según registros, primero militó en el Partido Revolucionario Institucional cuando ya Morena existía como partido. En el 2017, abandonó al PRI y se incorporó a Movimiento Ciudadano. Un año después, la maestra ya estaba incorporada a Nueva Alianza, en donde compitió para diputada local por esa menguada fuerza política.
Según los mismos registros, apenas en el 2021, la maestra Laura Artemisa se incorporó al Partido Fuerza X México, donde fungió como secretaria General. Cuando arrancaron los actos preparatorios para la elección del 2024, la hoy aspirante a ser candidata por Morena a la ciudad capital, se incorporó al partido fundado por AMLO. Faltaba más, de inmediato el grupo político local que hoy gobierna Puebla, la hizo diputada local por la vía plurinominal. No conforme con eso, al asumir el cargo, a la maestra Laura Artemisa la designaron presidenta del congreso de Puebla y, posteriormente, secretaria del Bienestar, cargo que ostenta hasta esta fecha. Eso y otras razones, han causado irritación a la militancia de Morena en Puebla capital. ¿De qué forma se le explican esos actos a una militancia que ya muestra signos de cansancio y enfado? Retos como este, tiene enfrente la actual dirigente de Morena. Vemos y nos vemos.
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