El clasismo provoca muertes
La riqueza en el siglo XXI aún marca diferencias entre las clases sociales, un grupo de personas decide quiénes tienen el privilegio de vivir dignamente o sobrevivir entre la pobreza y la basura. La división da paso al clasismo, plagado de prejuicios, estereotipos y violaciones a los derechos humanos.
Las personas y familias que continúan viviendo en la marginación producto de las políticas públicas deficientes que son elaboradas por los gobiernos de los países, solo dejan de manifiesto que por la inoperancia de las y los gobernantes no puede avanzarse en el desarrollo sostenible con una visión a largo plazo.
El trato desigual hacia personas por su nivel socioeconómico, origen social, grupo étnico, educación, profesión o apariencia asociada a una “clase social” es frecuente en México y en otras naciones, por patrones de pensamientos arraigados provocando violencia, homicidios y suicidios. El problema es multifactorial y sumamente grave.
El clasismo puede limitar oportunidades educativas, así como el derecho a un trabajo digno y bien remunerado. Lo que conlleva a falta de comida, atención a la salud física y mental, educación de calidad, pobreza. Asimismo, en la niñez, adolescencia y juventud dentro de las aulas puede provocar bullying, homicidios y suicidios.
El problema es multifactorial, por ello, las autoridades en los gobiernos tienen que atender el problema de forma transversal con expertos multidisciplinarios, mientras las y los políticos sigan contratando gente inexperta haciendo alusión al eterno compadrazgo las problemáticas podrían escalar.
“Del 18 de julio al 9 de septiembre de 2022 se levantó la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022. 24.5 % de las mujeres y 22.8 % de los hombres de 18 años y más declararon haber tenido alguna experiencia de discriminación. De la población de 18 años y más que refirió haber sido discriminada entre julio de 2021 y septiembre de 2022, 30.6 % declaró que la razón fue su forma de vestir o arreglo personal (tatuajes, ropa, forma de peinarse, perforaciones)”. (INEGI).
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) establece en la Declaración Universal de los Derechos Humanos que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. El clasismo va en contra de ese principio porque crea jerarquías sociales que afectan el trato y las oportunidades de las personas.
“Muy diversos grupos son estigmatizados no solo por ser mestizos más cercanos a lo indio que a lo español, sino también por encontrarse en los márgenes de la cultura dominante; es decir, además de los matices de la piel o la forma de las facciones, la exclusión pone en entredicho la manera de hablar, el nivel educativo y el manejo de códigos culturales. En México, el racismo y el clasismo se acompañan, estableció Beatriz Urías, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM”. (UNAM, 2012).
La desigualdad tan marcada existente en todo el territorio mexicano es inadmisible en plena época contemporánea, las y los gobernantes tienen una gran responsabilidad para continuar trabajando por el bien común; la violencia imperante debe disminuir y terminar. El clasismo provoca homicidios y suicidios.