SCJN elimina reprobación automática y flexibiliza requisito de asistencia escolar
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aprobó en su sesión del jueves 7 de mayo, un acuerdo de la SEP con el que se elimina la reprobación automática por no aprobar materias.
Se trata del Acuerdo 10/09/03, el cual la ministra Lenia Batres propuso avalar en su proyecto de resolución, mismo en el que planteó desechar un amparo que presentó un colegio particular.
Cabe destacar que el mismo acuerdo que aprobó el pleno del máximo tribunal, también establece la imposición de medidas por medio de las que se flexibiliza el requisito de asistencia escolar.
SCJN aprobó acuerdo de la SEP para eliminar la reprobación automática
En la sesión pública del 7 de mayo, el pleno de la SCJN discutió el alcance del Acuerdo de la SEP 10/09/03, en torno al cual la ministra Lenia Batres propuso eliminar la reprobación automática en educación básica.
El proyecto de resolución de la ministra que recibió el respaldo de la mayoría, plantea que la SEP debe garantizar criterios flexibles de evaluación para proteger el derecho a la educación.
Durante el debate, los ministros coincidieron en que la reprobación automática resultaba desproporcionada, pues factores externos como ausencias justificadas no podían determinar de manera definitiva su trayectoria escolar.
Como parte del mismo asunto, el pleno de la SCJN también revisó el amparo promovido por un colegio particular, el cual fue desechado al confirmarse la validez del acuerdo emitido por la SEP.
La resolución establece que las autoridades educativas deberán reconocer materias aprobadas aun con faltas para reforzar la aplicación de medidas que sustituyen la reprobación automática por criterios más proporcionales.
SCJN también aprobó flexibilizar el requisito de asistencia escolar
Además de eliminar la reprobación automática, el proyecto aprobado por la SCJN implica que la asistencia escolar no sea un requisito rígido y por el contrario abra paso a medidas flexibles en educación básica.
Ante ello, la SEP deberá establecer lineamientos que reconozcan ausencias justificadas, garantizando que estudiantes puedan acreditar materias aprobadas sin que la falta de asistencia limite su formación.
El cambio representaría un ajuste estructural en la evaluación, pues reconoce que la asistencia no siempre refleja aprendizaje y busca asegurar continuidad educativa frente a situaciones extraordinarias.
Tras el fallo, autoridades educativas deberán diseñar mecanismos proporcionales que sustituyan sanciones automáticas por criterios adaptados y que tengan un impacto directo en la organización escolar.