Rescates en mina Santa Fe movilizan a Protección Civil, CFE y Marina
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) informó que continúan de manera ininterrumpida las labores de rescate para localizar a los cuatro mineros atrapados en la mina Santa Fe, en Sinaloa.
En las tareas participan autoridades de Protección Civil federal y estatal, así como elementos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), del Ejército mexicano y de la Secretaría de Marina (Semar).
Los trabajadores quedaron atrapados tras un colapso ocurrido el miércoles 25 de marzo en la mina Santa Fe, ubicada en la localidad de Chele, en el municipio de El Rosario, Sinaloa.
CFE se suma al rescate de los cuatro mineros atrapados en la mina Santa Fe
Ante la emergencia, el Gobierno de México implementó un plan de reforzamiento estructural con el objetivo de garantizar la seguridad de los rescatistas y avanzar de forma controlada hacia la zona donde se presume que se encuentran los mineros.
Desde el puesto de mando se coordinan los esfuerzos de más de 300 elementos y 42 unidades, que trabajan las 24 horas del día mediante turnos operativos de relevo.
La prioridad, señalaron las autoridades, es salvaguardar la integridad de los rescatistas mientras avanzan en las maniobras de búsqueda.
Durante la mañana de este domingo también se integraron especialistas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quienes apoyarán en la definición de estrategias técnicas para las labores de rescate.
Asimismo, se sumó el escuadrón de rescatistas del Grupo Frisco, proveniente del estado de Chihuahua.
Equipos que participan en el rescate en la mina Santa Fe
En el operativo participan diversas corporaciones y brigadas especializadas, entre ellas:
Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) Guardia Nacional Secretaría de Marina (Semar) Instituto Estatal de Protección Civil de Sinaloa Grupo Minero IMSSA Grupo Lobos de Guanaceví Grupo Actus
Maniobras de rescate en mina Santa Fe avanzan a 300 metros de profundidad
Las labores de rescate se realizan a una profundidad aproximada de 300 metros, donde los equipos enfrentan la presencia de material lodoso, lo que dificulta el avance de las brigadas.
Las autoridades señalaron que las operaciones se realizan bajo condiciones de ventilación adecuadas y con una temperatura cercana a los 25 grados Celsius.
El objetivo principal es avanzar 1.5 kilómetros a lo largo de las rampas de la mina, habilitando y asegurando galerías estratégicas que permitan llegar a la zona más profunda donde se estima que se encuentran los mineros atrapados.
Como parte de las medidas de seguridad, también se implementa un proyecto de estabilización estructural para prevenir derrumbes, mediante el uso de mezclas térmicas con cemento, además de la instalación de sistemas de alarma que alerten en caso de colapso dentro de la mina.