El CIDE como ejemplo de lealtad académica
“Jamás olvides al que alguna vez te dió un abrigo para que no pasaras frío” Consejo histórico.
Para empezar, me interesa comentar que la educación, la vivienda y la salud, son más meritorias cuando se pagan, cuando éstas son subsidiadas por los gobiernos o se obtienen de manera gratuita, no se valoran igual.
No voy a entrar en detalles de lo que ha ocurrido políticamente con el CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económicas), porque estoy convencido que para hablar de cualquier problema se debe conocer cabalmente la naturaleza del mismo, sus inicios, procesos y sistemas de regulación, pero de lo que sí me interesa escribir es sobre la lealtad que demostró el comentarista de alto nivel: Leo Zuckermann, sobre ésta problemática, al ser el CIDE su “alma máter” como él mismo lo describió.
Leo Zuckermann escribió un artículo para Excélsior que se encuentra en su portal con fecha: 27 de enero del 2022, donde se puede percibir, al leerlo, más que su crítica a las políticas que se llevaron a cabo con el CIDE, destaca el sentimentalismo que deberíamos tener todas las personas por las instituciones que nos dieron educación y firmeza, humanas, y hasta espirituales.
Hablando de la censura del ex presidente Luis Echeverría al periódico Excélsior que menciona Leo en su artículo, me interesa agregar que yo publiqué un artículo sobre la visita del primer ministro de Israel Menahem Begin a México en septiembre de 1978, después de firmar en los Estados Unidos el tratado de paz “Camp David” junto con Jimmy Carter, el mandatario estadounidense en esa época, y Anwar el Sadat, el también entonces presidente, pero de Egipto; yo supe de esa visita de Begin porque yo estuve en el aeropuerto de la Ciudad de México “Benito Juárez” como parte del grupo de niños que lo recibimos, pero cuando traté de buscar una nota periodística al respecto en la Hemerobiblioteca de la UNAM, utilizando el sistema de microfilms que todavía es útil, no la encontré, al parecer, no es que la hayan censurado, simplemente, no la difundieron.
Retomando el tema, siempre serán admirables las personas que recuerdan a sus maestros e instituciones, y más quienes los veneran y los defienden.