Google acuerda pago millonario por escuchas de su asistente sin activación
Google llegó a un acuerdo de pago millonario tras enfrentar una demanda colectiva en la que se acusa al gigante tecnológico de violar la privacidad de los usuarios mediante la escucha y grabación de conversaciones privadas a través de Google Assistant, sin autorización previa.
Usuarios señalaron que la aplicación Google Assistant, integrada en una gran mayoría de dispositivos Android, grabó conversaciones privadas luego de activarse de forma involuntaria, sin que se pronunciara la frase de activación correspondiente ni se otorgara consentimiento.
Google Assistant habría grabado conversaciones privadas sin permiso
De acuerdo con la demanda, la aplicación se activaba de manera inadvertida, lo que provocaba que se grabaran fragmentos de conversaciones privadas. Los denunciantes aseguran que estos audios habrían sido compartidos posteriormente con anunciantes, con el objetivo de vender publicidad dirigida.
Google niega violaciones a la privacidad y busca evitar un litigio
Según un reporte de la BBC, Google negó haber violado la privacidad de sus usuarios y afirmó que el acuerdo busca evitar un litigio prolongado, sin aceptar responsabilidad alguna.
El pasado viernes se presentó el acuerdo ante un tribunal federal de California, aunque todavía debe ser aprobado por la jueza de distrito estadounidense Beth Labson Freeman.
Quiénes podrían recibir compensación por la demanda contra Google
El caso corresponde a una demanda colectiva, por lo que, de confirmarse las violaciones a la privacidad, Google podría realizar pagos a los demandantes que hayan utilizado un dispositivo con Google Assistant desde mayo de 2016.
De acuerdo con la BBC, los abogados de los demandantes podrían solicitar hasta un tercio del acuerdo, lo que equivale a aproximadamente 22 millones de dólares.
Así grababa Google Assistant según la demanda
La demanda detalla que Google Assistant está diseñada para permanecer en “modo de espera” hasta detectar la frase “Hola Google”. Una vez activada, la aplicación graba el audio y lo envía a los servidores de Google para su análisis.
Google sostiene que no se envía ningún audio mientras la aplicación está en espera.
Sin embargo, los demandantes afirman que el sistema se activaba por error, al interpretar de manera incorrecta sonidos o palabras similares a la frase de activación, lo que derivaba en la grabación de conversaciones privadas sin consentimiento.
Finalmente, los usuarios acusaron que estas grabaciones fueron utilizadas con fines publicitarios, reforzando la acusación de una presunta violación sistemática a la privacidad.