Redefiniciones
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Las mini cumbres de seguridad y comercio entre México y Estados Unidos en estos días es probable que no resuelvan los conflictos de coyuntura –deportaciones, narcocárteles y aranceles de castigo–, pero podrían servir para redefinir la frontera entre los intereses nacionales de Estados Unidos y los intereses nacionales de México.
Desde la participación estadounidense al lado de Plutarco Elías Calles para estabilizar la República por los conflictos con la iglesia católica y pasando por los sobresaltos con Nixon y Reagan, México no había enfrentado un choque tan directo con Estados Unidos como ahora con Trump.
En el primer período de Trump ayudó a estabilizar la crisis el hecho de que el empresario Presidente no conocía los hilos de poder y se le atravesó la pandemia, además del inicio de gobierno con caos administrativo.
El objetivo de Trump hoy está muy claro: reconstruir el dominio hegemónico de Estados Unidos en economía, geopolítica y potencia nuclear. En América está dejando muy claras las señales de que su prioridad son los intereses nacionales de EU, sobre todo a partir de su criterio de que la globalización comercial desarticuló la estructura de poder y hegemonía militares.
Las mini cumbres México-EU estos días servirán para que los dos países definan con claridad –si quieren llegar a algún acuerdo real– los ámbitos y posibilidades de los intereses nacionales de cada nación, pero está muy claro que Washington buscará imponer sus intereses nacionales por encima de los mexicanos, lo cual, por cierto, ha venido ocurriendo en los últimos años.
La agenda de seguridad es muy sencilla: Estados Unidos nada más quiere liderar la lucha contra los cárteles del narcotráfico, pero en México no encuentran la forma de adelantarse para frenar las presiones estadounidenses. Y en comercio, EU quiere reconstruir su planta industrial a costa de retrotraer la globalización.
Los temas no son complicados, pero se han enredado por los manotazos en la mesa de Trump.
Zona Zero
El caso del Mayo Zambada no va a cambiar por efecto de su carta pidiendo su regreso a México. Su secuestro entró en un impasse que no tiene solución de corto plazo y la edad y enfermedades del capo podrían no darle los tiempos para regresar a su anterior vida en libertad y volver al control de su desarticulado cártel de Sinaloa.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
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@carlosramirezh