Algunas reflexiones para explicar el 2 de junio
Mientras los corifeos del régimen se han regocijado, los hombres y mujeres que valoran los esfuerzos en favor de la democracia mexicana de los últimos lustros han hecho sonar las alarmas de alerta.
Con su victoria y con la eventual consolidación del partido oficial y de sus aliados con las dos terceras partes en la Cámara de Diputados y el Senado, la presidente Sheinbaum, o si quiere, AMLO durante el mes de septiembre, podrán implementar reformas constitucionales que sepulten el marco jurídico base que da forma al poder y que sirve como marco para las leyes y demás ordenamientos.
¿Cuáles son las razones que yacen detrás de la victoria de Sheinbaum? Si bien esta pregunta es difícil de responder, sí que existen algunos indicios que pueden arrojar luz. Mientras algunos argumentos responden a condiciones estructurales, otros están estrechamente relacionados con el contexto y la coyuntura.
1) La pobreza y la paupérrima condición educativa de la mayoría de los mexicanos. A la luz de la evidencia, y con el histórico de los estudios PISA en mano, la mayoría de la población difícilmente cuenta con las herramientas cognitivas indispensables para su desarrollo personal.
Derivado de ello y de décadas de desatención y abandono de la escuela pública, los mexicanos adolecen de la falta de conciencia histórica. Ello ha provocado desafortunadamente que los programas sociales se hayan convertido en el principal detonante del triunfo de los morenistas sobre la voluntad de la mayoría de los ciudadanos.
En otras palabras el pueblo de México ha sucumbido nuevamente, al igual que lo hizo con el PRI de antaño, ante el influjo del dinero en efectivo, como si éste, efectivamente, pudiese resolver de raíz el problema de la pobreza.
2) La inequidad de la contienda. No resulta novedad para nadie que AMLO, en el ejercicio ilegítimo de su popularidad, haya violado la Constitución en reiteradas ocasiones, tanto en la promoción de su candidata, como en el aniquilamiento de la figura de Xóchitl Gálvez desde que ésta anunció sus intenciones de buscar la candidatura.
A esta inequidad debe sumarse la operación de los veintitrés gobernadores de Morena que operaron para llevar a buen puerto las ilegalidades cometidas desde Palacio Nacional.
3) Los errores de Xóchitl Gálvez. A pesar de ser una mujer simpática, afable y cientos de veces más carismática que la candidata vencedora, la apuesta del PRI y del PAN por su postulación no resultó como se esperaba. Sus deficiencias de oratoria y las bochornosas escenas del chicle le restaron respaldo ante quienes esperaban mirar a una mujer que luciese más presidenciable.
4 ) Las marcas del PRI y del PAN. A pesar de que los partidos no son más que siglas, y que ahora hay más priistas en Morena que en el propio Revolucionario Institucional, las marcas de los partidos tradicionales pesan, y mucho. Desafortunadamente, de acuerdo con el marco legal en materia electoral, la creación de nuevos partidos políticos es un proceso complejo y abigarrado que exige tiempo y litigio.
5) El crimen organizado. De acuerdo con estudios realizados por investigadores internacionales sin tendencias partidistas, el crimen organizado está presente hoy en un tercio del territorio, lo que representa un incremento significativo en relación con el 2018.
Éstas son, a mi juicio, algunas de las razones que pueden explicar, a grandes rasgos, el triunfo del oficialismo. La opinión pública, la sociedad civil organizada y los medios de comunicación serán los únicos contrapesos frente a la presidenta más poderosa de lo tiempos modernos.