“Fracking” o soberanía energética
De acuerdo con pronósticos de la Agencia Internacional de Energía, el gas natural seguirá siendo la principal fuente de generación eléctrica en México al menos hasta 2030.
Actualmente, cerca del 60 por ciento de la electricidad que se produce en el país depende de este combustible, el cual proviene mayoritariamente de Estados Unidos.
Incluso, de acuerdo con datos proporcionados por la presidenta Claudia Sheinbaum, un 75 por ciento del gas natural utilizado en México es de origen estadounidense.
En otras palabras, prácticamente la mitad de la energía que se produce en México (45% por ciento) depende de los Estados Unidos.
Escribo “fracking” entre comillas, ya que de acuerdo a la propia presidenta Claudia Sheinbaum, lo que se está evaluando no es esa tecnología, sino nuevos protocolos para extraer gas en yacimientos “no convencionales”.
Con estos métodos, posiblemente podrían usarse aguas tratadas o agua salada, lo cual no provocaría el principal daño ambiental del fracking, que es la contaminación del agua potable.
Afortunadamente, tenemos una presidenta seria y no entreguista cómo los que anteriormente propusieron extraer el gas para dárselo directamente a compañías extranjeras. Habrá que ver y analizar la propuesta y si es necesario, ponerla a consulta del pueblo de México. Sin embargo, ante la agresividad de Estados Unidos, hay que buscar a toda costa la soberanía energética para asegurar la supervivencia de la nación-civilización mexicana.