Vergüenza la esgrima de México

Para pocos y para muchos de manera incomprensible, la devolución de las claves para registrar a los esgrimistas mexicanos ante la Federación Internacional de Esgrima y el restablecimiento del reconocimiento a la Federación Mexicana de Esgrima, se ha convertido en una auténtica pesadilla. ¿La razón? Jorge Castro Rea seguirá al frente de esta disciplina en México.

Sí, leyó bien: Jorge Castro Rea. Un nombre que para gran parte de la esgrima se ha vuelto sinónimo de impunidad, corrupción, nepotismo, autoritarismo, resentimiento y venganza; exactamente lo contrario de los valores que pregona el olimpismo. Bajo su mando, la federación ha sido señalada reiteradamente por operar como una especie de empresa familiar, donde en múltiples denuncias se han cooptado jueces y manipulado resultados, en un sistema donde el talento y el esfuerzo dejan de ser el criterio principal, para ser sustituidos por el amiguismo y las lealtades personales.

La mancha que Castro Rea ha dejado en la esgrima mexicana no es reciente. Las polémicas y denuncias vienen de años atrás y se han convertido en una constante pesadilla para entrenadores, jueces y atletas que no se alinean a su estructura de poder. A ello se suma un tema particularmente delicado: la participación de su esposa dentro de la propia federación como una operadora relevante en la toma de decisiones. En cualquier institución que aspire a credibilidad, los conflictos de interés deberían ser simplemente inaceptables.

Uno de los episodios que más indignación generó fue el que involucró a la esgrimista Paola Pliego, cuyo caso marcó un precedente en la historia de este deporte en México. Sin embargo, las acusaciones no terminaron ahí. Hace apenas unos meses, jóvenes atletas denunciaron presuntas irregularidades en los procesos clasificatorios rumbo a los Juegos Panamericanos Junior, acusando directamente al presidente de la federación de manipular resultados. Las denuncias no solo llegaron a actores políticos en México, sino que incluso trascendieron a medios internacionales, evidenciando autoritarismo e impunidad.

Hoy la situación que viven atletas, entrenadores y jueces es profundamente preocupante. Durante años han desfilado denuncias de agravios e injusticias por parte de una federación que, según múltiples voces del gremio, se maneja como un patrimonio personal al amparo del poder. El propio dirigente ha presumido en distintos espacios contar con respaldo de instituciones como la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, el Comité Olímpico Mexicano y la Confederación Deportiva Mexicana, además de empresarios de alto perfil.

Como si la crisis no fuera suficiente, el pasado sábado 7 de marzo se filtraron imágenes de una asamblea realizada de manera exprés vía Zoom, en la que bajo el respaldo de Francisco Cabezas, dirigente de la Confederación Deportiva Mexicana, se tomó la decisión de expulsar a seis asociaciones estatales por no someterse a las condiciones de la dirigencia. La medida afecta directamente a miles de atletas de Baja California, Jalisco, Nuevo León, Querétaro, Tabasco y Tamaulipas. Más que una decisión administrativa, para muchos se trata de una demostración clara de cómo se ejerce el poder: castigando a quienes no se alinean.

Frente a este escenario, la responsabilidad de frenar estos excesos recae inevitablemente en instituciones como la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte y el Comité Olímpico Mexicano. Ambas entidades deberán decidir si permiten que la impunidad siga creciendo o si actúan para proteger a los atletas y rescatar la credibilidad del deporte.

También sería momento de que levante la voz quien hoy encabeza la política deportiva del país, Rommel Pacheco, quien ha reiterado que los atletas deben ser el centro del sistema deportivo mexicano y la que no puede hacerse ciega, ni sorda ni muda, en este tema es la presidenta del Comité Olímpico Mexicano, quien debe de poner un freno al abuso que han recibido por años nuestros esgrimistas.

La pregunta que queda en el aire es inevitable:

¿Hasta cuándo el deporte mexicano tendrá que seguir soportando dirigentes que utilizan las federaciones como plataformas de poder personal?

X: @pipemx

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