Prueba: Ford Maverick LOBO, una jugada curiosa y casi poética de Ford
Introducción
La llegada del Ford Maverick Lobo del 2025 es una jugada curiosa y casi poética de Ford. Este modelo no es solo un nuevo nivel de equipamiento.
Es un intento deliberado de revivir la cultura del “street truck” que floreció en Estados Unidos entre los años 80 y los 2000, donde preparadores y aficionados bajaban la suspensión de sus pickups, los equipaban con llantas más grandes y buscaban un look más agresivo y un “manejo divertido” en la calle. Ford tomó esa vibra y la trasladó al Maverick con ajustes de fábrica, en vez de dejarlo todo a los talleres de modificación independientes.
Cuando vi el Ford Maverick Lobo del 2025 por primera vez, pensé que era otro intento de Ford por copiar un “sport pickup” sin mucha sustancia. Después de manejarlo, me di cuenta de que no es un simple Maverick con aros grandes. Tiene una personalidad propia: mezcla un street truck urbano con una dinámica sorprendentemente viva para un pickup compacto.
Estilos
El Ford Maverick del 2025 está disponible en seis modelos: XL, XLT, Lariat, Tremor y Lobo.
Tren de potencia
El Maverick Lobo del 2025 utiliza un motor 2.0 litros EcoBoost turboalimentado, que desarrolla aproximadamente 250 caballos de fuerza y 277 libras pie de torque. Está asociado a una transmisión automática de 7 velocidades con levas de cambio en el volante, algo poco habitual en una pickup compacta.
La tracción integral AWD es de serie en esta versión, y Ford añade un ajuste específico del sistema para mejorar la respuesta en conducción deportiva.
Estilo interior
El interior del Maverick Lobo del 2025 mantiene el enfoque funcional del modelo, pero con un giro claramente más deportivo. Los asientos están tapizados en ActiveX con costuras en colores contrastantes y detalles exclusivos Lobo que le dan una identidad propia sin exagerar. La posición de manejo es cómoda y elevada, con buena visibilidad hacia el frente y laterales.
Hay espacio suficiente para adultos en las plazas delanteras y traseras, aunque los pasajeros más altos pueden notar que el espacio para las piernas atrás no es tan generoso como en pickups medianas. Aun así, para el uso diario y viajes cortos o medianos, el confort es más que adecuado.
En cuanto a capacidad de carga, el Maverick Lobo conserva exactamente la misma practicidad que el resto de la gama. La caja cuenta con 33.3 pies cúbicos, una cifra muy competitiva para una pickup compacta. Además, el sistema FLEXBED permite personalizar el espacio con divisores, amarres y accesorios, lo que facilita transportar desde herramientas hasta bicicletas o equipaje para un fin de semana.
El espacio para objetos pequeños dentro de la cabina también está bien resuelto, con múltiples compartimentos, una consola central amplia y soluciones inteligentes pensadas para el uso cotidiano. El Lobo no sacrifica utilidad por estilo, y eso juega claramente a su favor.
Tecnología
El Maverick Lobo incorpora la pantalla central de 13,2 pulgadas con el sistema SYNC 4, compatible con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. La interfaz es clara, rápida y fácil de usar.
El cuadro de instrumentos combina elementos digitales con información bien organizada. Hay suficientes puertos USB y opciones de conectividad para el día a día. Ford no cae en el exceso de pantallas, y eso se agradece, aunque algunos controles físicos siguen siendo limitados.
Seguridad
De serie, el Maverick Lobo incluye el paquete Ford Co-Pilot360, que incorpora asistencias modernas como frenado automático de emergencia, monitoreo de punto ciego, alerta de tráfico cruzado y asistencia de mantenimiento de carril.
Opcionalmente puede equiparse con cámara de 360 grados y ayudas adicionales que facilitan la conducción urbana y el estacionamiento. En general, cumple con lo esperado en un vehículo moderno de este precio y segmento.
En carretera
Aquí es donde el Lobo realmente se diferencia. La suspensión más baja y firme hace que el Maverick se sienta más plantado en curvas y con menos balanceo de carrocería que otras versiones. La dirección es rápida y bastante precisa para tratarse de una pickup, y la respuesta del motor es inmediata cuando se le exige.
No es un deportivo, ni pretende serlo, pero se siente ágil y divertido, algo poco común en este tipo de vehículo. En autopista es estable y cómodo, aunque la puesta a punto más firme se nota un poco más en calles mal asfaltadas.
El aislamiento acústico es correcto y el confort general es bueno para viajes largos. No transmite vibraciones excesivas y mantiene una sensación sólida en todo momento.
Conclusión
El Ford Maverick Lobo del 2025 no es para todo el mundo, y eso es precisamente su atractivo. Es una pickup compacta que prioriza el estilo urbano y el manejo dinámico sin renunciar a la practicidad que hizo famoso al Maverick.
No es la opción más barata ni la más eficiente, pero sí una de las más interesantes dentro de la gama. Para quien quiere una camioneta distinta, con personalidad y un enfoque claramente asfáltico, el Lobo cumple con su promesa.
Precio: Desde US $37,384
Consumo: 22 MPG ciudad – 29 MPG carretera