Con la consulta revocatoria, Oaxaca será ejemplo nacional
El próximo domingo 25 de enero, Oaxaca tiene una cita con la historia: seremos el primer estado que se someta a una consulta revocatoria en nuestro país. Como en otros momentos determinantes para nuestro país, nuestro estado volverá a convertirse en el referente nacional en el proceso de construcción de la cuarta transformación.
La máxima de nuestro movimiento de “el pueblo pone y el pueblo quita”, se hará realidad por primera vez en una entidad federativa desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador, en 2022, marcó la ruta de dejar en manos del pueblo la decisión de si un gobernante debe seguir o no al frente de su gobierno. Aunque algunos estados cuentan ya con una figura legal para realizar este tipo de consultas, o que otros gobernadores se comprometieron a impulsarla en sus administraciones, es el pueblo de Oaxaca el primero y único en realizarla a nivel estatal.
Uno a uno, se han ido cumpliendo los pasos que establece la ley para que este proceso democrático se lleve a cabo. Después de reunir las firmas necesarias y de que la autoridad electoral emitiera la convocatoria una vez validadas las firmas presentadas, ahora estamos viviendo un importante debate a favor y en contra de que continue el gobierno de la Primavera Oaxaqueña.
Este debate -que aplaudimos y respetamos porque es una muestra de la madurez y el compromiso del pueblo por participar en los asuntos de interés público-, merece toda nuestra atención. Por un lado, escuchamos los argumentos en contra del gobierno, incluida la voz de la derecha más reaccionaria que fomenta el odio y la división, junto con partidos aliados de nuestro movimiento, como el PT, que persigue objetivos distintos a los trazados por nuestro fundador y por la presidenta, Claudia Sheinbaum; por el otro lado, están las voces que alientan y apoyan al proyecto de transformación, quienes reconocen en el trabajo de Salomón Jara para hacer realidad el cambio profundo que ha exigido el pueblo oaxaqueño.
De la misma manera, el gobierno ha cumplido cabalmente con las disposiciones de este proceso, dejando de promover los logros de la administración, permitiendo el libre debate de ideas, dejando a las organizaciones y a los medios de comunicación hacer su trabajo. Somos testigos de que la mayoría está al tanto de esta consulta y que conocen los argumentos para tomar una decisión consciente y sin condicionamientos.
El resultado de este debate culminará en la jornada cívica del 25 de enero, en la que esperamos una participación masiva y entusiasta de las oaxaqueñas y oaxaqueños de todas las regiones del estado. Una jornada que debe realizarse en completo orden y de manera pacífica, mostrando el compromiso de nuestro pueblo al ser parte de este momento que marcará para siempre la historia de Oaxaca y de México.