Secuestro de “El Mayo” Zambada: los detalles contados por Joaquín Guzmán López
Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo Guzmán, se ha declarado culpable de varios cargos ante las autoridades de Estados Unidos, incluyendo narcotráfico y crimen organizado.
En su reciente declaración durante una audiencia en Chicago, Guzmán López reveló detalles escalofriantes sobre el secuestro de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, uno de los capos más influyentes del Cártel de Sinaloa.
Secuestro de “El Mayo” Zambada: Los motivos de Joaquín Guzmán López
Este suceso, que ocurrió en julio del año pasado, marcó un giro inesperado en las dinámicas de poder dentro del cártel y culminó con la detención de Zambada en territorio estadounidense.
Durante la audiencia del 1 de diciembre de 2023, Guzmán López, conocido como ‘El Güero’, explicó cómo planificó y participó en el secuestro de Zambada. Su relato coincide con la información que las autoridades estadounidenses habían compartido con las autoridades mexicanas poco después de la captura del ‘Mayo’. El secuestro, calificado por muchos como una “traición”, fue llevado a cabo con la aparente intención de obtener beneficios para la familia Guzmán, particularmente para ‘El Güero’ y su hermano Ovidio Guzmán, detenido en 2023.
El secuestro de Zambada comenzó con una llamada de Guzmán López a ‘El Mayo’, en la que lo citaba a una reunión para resolver un desacuerdo, involucrando a otras personas dentro del cártel. En un encuentro que parecía de carácter personal y dentro de un rancho en Sinaloa, Zambada fue llevado a una habitación en la que, una vez dentro, Guzmán López le cerró la puerta con llave. En un giro dramático, le retiró el vidrio de la ventana y, a través de este acceso, sus hombres, en un acto coordinado, ingresaron al lugar y lo esposaron. A Zambada se le colocó una bolsa en la cabeza, y fue rápidamente sacado del lugar en una operación que reflejaba la violencia característica de las actividades del cártel.
El traslado de Zambada fue realizado con rapidez. Tras ser amarrado, sedado y subido a una camioneta, el ‘Mayo’ fue llevado a una pista de aterrizaje en Sinaloa. En una avioneta que voló hacia Nuevo México, Zambada estuvo bajo el control de Guzmán López, quien le proporcionó una bebida sedante. Una vez en los Estados Unidos, Zambada fue recibido por autoridades estadounidenses y detenido. Este secuestro, planeado y ejecutado por la familia Guzmán, es interpretado como un intento de obtener favores o incluso beneficios legales en el sistema judicial de Estados Unidos.
La motivación detrás de este secuestro se explicó parcialmente en la audiencia. Guzmán López reveló que uno de los objetivos de la operación era obtener un “crédito de cooperación” por parte de las autoridades estadounidenses, lo que podría haber resultado en beneficios legales para él y su familia. Sin embargo, el hijo de ‘El Chapo’ aclaró que el gobierno de Estados Unidos no había solicitado, inducido ni aprobado el secuestro, por lo que ni él ni su hermano Ovidio recibirían un crédito de cooperación en su contra.
Este hecho pone en evidencia las tensiones internas dentro del Cártel de Sinaloa, que a pesar de su aparente unidad, ha sido escenario de luchas de poder y traiciones. Los relatos de Guzmán López también sugieren que, durante el proceso judicial, tanto él como su hermano Ovidio han logrado ciertos beneficios, como el traslado de familiares a los Estados Unidos. Se ha especulado sobre posibles acuerdos de cooperación, particularmente con el caso de ‘El Ratón’, uno de los colaboradores cercanos a los Guzmán.
El secuestro de Ismael Zambada y su posterior entrega a las autoridades estadounidenses es solo una de las muchas operaciones complejas que han caracterizado a la familia Guzmán en el mundo del crimen organizado. A medida que avanza el juicio, las implicaciones para los miembros del cártel y sus relaciones con las autoridades de ambos países continúan siendo un tema de gran relevancia, que podría redefinir la estructura del poder dentro del Cártel de Sinaloa y afectar sus operaciones a nivel global.