Tiempo de proyectos en la Cuarta Transformación

El fin de semana, para ser francos, vivimos uno de los episodios más emotivos de la historia de nuestro país. Para tal efecto, el presidente López Obrador rindió su sexto informe de gobierno en compañía del pueblo de México, y por supuesto de todos los protagonistas del cambio. Hablamos de precursores del movimiento, gobernadores y mandatarios electos, lo mismo que legisladores que, por cierto, han constituido el nuevo ejercicio legislativo que, sabemos, provocará cambios sustanciales en materia constitucional. De hecho, así hemos visualizado el arranque de Claudia Sheinbaum.

Son tiempos de transformación política en el país. En ese sentido, el mismo presidente López Obrador habló del progreso social que ha tenido el territorio nacional, gracias a la austeridad republicana, pero, de igual forma, al presupuesto responsable que se ha etiquetado en distintas materias. Desde esa perspectiva, atestiguamos cómo fue asumiendo con responsabilidad esas acciones el gobierno de la república. Gracias a ello, se llevaron a cabo obras de gran impacto como el Tren Maya. Aunque, más allá de eso, AMLO nos demostró que los compromisos con el pueblo de México se cumplen al pie de la letra, básicamente con un diseño de trabajo bien estructurado.

Esa responsabilidad social, sabemos, quedará en manos de la presidenta electa, Claudia Sheinbaum. Ella, por cierto, estableció un periodo de pláticas con los gobernadores y mandatarios electos. Más allá de una relación de trabajo colaborativo, el marco sirvió para presentar proyectos de gran impacto social, concretamente en obra e infraestructura. Esa tarea, desde otra perspectiva, se ha ido expandiendo a nivel nacional. Eso me recordó al Plan Morelos: un andamiaje de ideas para potencializar el desarrollo desde distintos enfoques. De hecho, el mismo gobernador constitucional de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedollla, presentó un esquema de propuestas para el 2024 en aquel punto del país. A manera de ejemplo, fuimos testigos, eso permitió cumplir con el deber social de fortalecer los rubros de educación, salud, seguridad, medio ambiente y programas sociales.

Michoacán, hay que decirlo así, ha ido avanzando a pasos agigantados con la llegada de Morena al poder institucional. De entrada, se fomenta una política de mayor sensibilidad con la ciudadanía, especialmente con los sectores más vulnerables. En ese sentido, todo ha ido mejorando en la medida que los días transcurren. Ayer, de hecho, Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador constitucional, presentó la continuidad del Plan Morelos que, por cierto, compartió con medios de comunicación, funcionarios públicos y legisladores. Y con una plataforma así, Bedolla dio a conocer un andamiaje de reformas que, desde luego, fueron sometidas a la participación social. Todas ellas, a propósito, rubros de la agenda de prioridades. En tópicos constitucionales, por ejemplo, destacan la reforma en materia indígena, la elevación a rango constitucional de los programas sociales, la reforma para la democratización y presupuesto para la Universidad Michoacana, lo mismo que el reconocimiento de los derechos de las mujeres y, por último, los derechos irrestrictos del medio ambiente.

Como una respuesta clara de ello, a nivel nacional, los proyectos de gran impacto se están multiplicando. Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México, tiene una idea muy clara de las acciones que concretará una vez que tome protesta. De hecho, tenemos muy claro que, con ese nivel de compromiso, las 32 entidades federativas, sin excepción alguna, tendrán obras específicas para potencializar su desarrollo. En el sur, que ha venido creciendo aceleradamente con el respaldo del presidente Obrador, tendrá en puerta grandes proyectos que ha presentado el gobernador electo de Chiapas, Eduardo Ramírez. Él, lo he dicho en reiteradas ocasiones, es el ganador de los comicios más activo en la planeación y organización de lo que se avecina. Algunos de ellos, por cierto, son la puesta en marcha del Cablebús en la capital del estado. De este modo, no tengo la menor duda, el turismo —que de por sí es potencialmente concurrido— será un motor de impulso para los turistas nacionales e internacionales. La propia apertura del comercio, entre muchos aspectos más, son otras de las directrices del Ramírez una vez que llegue al despacho como jefe del ejecutivo estatal.

Ese giro favorable lo vivirá Puebla, con Alejandro Armenta, que también ha presentado proyectos muy importantes para potencializar el desarrollo. Para tal efecto, Yucatán, Tabasco y Veracruz, que son entidades potencialmente ricas en recursos naturales, también han esbozado un conjunto de ideas que vendrán a revolucionar el proyecto de la cuarta transformación. Siendo de esa forma, así se han ido preparando los gobernadores electos para encarar el mayor reto de su carrera. Los mismos andamiajes que se han detallado son la prueba más contundente del nivel de responsabilidad social que cargan los protagonistas del movimiento lopezobradorista.

Es tiempo de cambio, es tiempo de proyectos para continuar fortaleciendo el desarrollo de todo el país.

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