Debaten Dresser y Córdova: ¿se trata de una elección de Estado?
El miércoles pasado en la mesa de análisis de Latinus, dirigida por Carlos Loret de Mola, Denise Dresser y Lorenzo Córdova intercambiaron opiniones en relación con un tema que preocupa sobremanera a los mexicanos que ven más allá de regalar dinero y de exaltar la figura de AMLO: ¿es una elección de Estado?
Lorenzo Córdova, gran conocedor de la historia de la democracia mexicana, y hombre con gran experiencia en la academia y en el servicio público, explicó puntualmente por qué no se trata de una elección de Estado.
En su opinión, a diferencia de lo que ocurría en el periodo previo a las reformas electorales de los años noventa, el voto de los mexicanos sí que cuenta. El INE es el responsable de verificar el desarrollo de los comicios, la selección y capacitación del personal que integrará las casillas, que contará las votos, que firmará las actas, que verificará las credenciales de elector y que remitirá los resultados a la autoridad electoral.
Ello ha permitido –continuó Córdova– que el gobierno haya quedado al margen de los elecciones, y por tanto, no se trata de una elección de Estado; un término, según especificó el ex presidente del INE, exagerado y mal empleado en relación con los próximos comicios del 2 de junio.
Denisse Dresser, mujer analítica, mordaz y asaz crítica de la presente administración, refutó el argumento de Córdova con la premisa de que si bien los comicios no reúnen los rasgos de una elección de Estado planteados por Córdova, sí que han estado marcados por una violación sistemática de la ley por parte del presidente (alrededor de cincuenta medidas cautelares en su contra por parte del INE), una inequidad en la contienda, la presencia de los siervos de la nación, la operación de 23 gobernadores, y en suma, un Estado cargado en favor de Claudia Sheinbaum.
En otras palabras, Córdoba y Dresser coincidieron en lo fundamental: se trata de una contienda electoral inequitativa que reuniría, dado el caso, los argumentos legales para impugnar ante los tribunales, si, efectivamente, los resultados fuesen ajustados entre los candidatos.
El encontronazo entre los dos analistas derivó de la interpretación individual del concepto de “elección de Estado”. Mientras Córdova lo redujo al ejercicio democrático del 2 de junio, Dresser ofreció un panorama más amplio que se extiende en un lapso de más de dos años de campaña ilegal por parte del partido oficial.
En todo caso, la responsabilidad de la elección recaerá nuevamente sobre los funcionarios del INE, y aun más, sobre los electores. Nadie debe faltar a la cita el próximo 2 de junio.