¿Síndrome de Treacher Collins tiene cura? La enfermedad que inspiró la película Extraordinario
¿Síndrome de Treacher Collins tiene cura? Así es la enfermedad que inspiró la película Extraordinario.
En 2017, se estrenó Extraordinario (Wonder), una cinta basada en la novela August de la escritora Raquel Palacio, de 60 años de edad.
Dicha cinta exploraba la vida de August Pullman, un niño de 10 años que nació con el síndrome de Treacher Collins y ha había sido sometido a 27 cirugías en su rostro.
Pese a la adversidad, August intenta encajar en el mundo asistiendo por primera vez a la escuela.
Extraordinario intentaba visibilizar los problemas que viven todos los días personas que padecen el síndrome de Treacher Collins.
A continuación, te damos más detalles sobre el síndrome de Treacher Collins que se aborda en la conmovedora película Extraordinario protagonizada por:
Julia Roberts, de 56 años de edad Jacob Tremblay, de 17 años de edad Owen Wilson, de 55 años de edad
¿Qué es el síndrome de Treacher Collins? La enfermedad que inspiró la película Extraordinario
El síndrome de Treacher Collins, explica el sitio oficial Medline Plus, es una “afección genética que produce problemas en la estructura de la cara” de los pacientes.
Se trata de una enfermedad rara también llamada disostosis mandibulofacial, la cual afecta el tamaño y formación de los:
PárpadosMejillas Mandíbula
Las causas del síndrome de Treacher Collins tiene que ver con cambios en uno de los genes TCOF1, POLR1C o POLR1D. Se observa al nacer en niños y niñas.
Se puede transmitir de padres a hijos, aunque en la mayoría de casos, los pacientes que tienen esta enfermedad no tiene otro miembro de la familia afectado.
Algunos de los síntomas del síndrome Treacher Collins son:
Perdida de la audiciónParte extrema de los oídos anormal o incluso ausente Mandíbula pequeña Boca grandePaladar hendidoDefectos en le párpado interior Vello del cuero cabelludo hasta las mejillas
¿El síndrome de Treacher Collins tiene cura?
Lamentablemente, el síndrome de Treacher Collins no tiene cura. Su detección se da por medio de análisis médicos en los primeros meses de vida del paciente.
Dependiendo la gravedad del síndrome de Treacher Collins, este puede tratarse en casos donde haya pérdida de la audición.
De igual manera, existen cirugías reconstructivas maxilares que ayudan a mejorar la apariencia de la cara del paciente.