Estos dos integrantes de “Los Caballeros Templarios” recibieron esta ejemplar sentencia
José Jaime Arroyo Oregel “El Pecas” y Antonio Hernández Blanco “El Pesca”, fueron los dos integrantes de “Los Caballeros Templarios” que recibieron una ejemplar sentencia.
La Fiscalía General de la República (FGR), informó que ambos delincuentes recibieron una condena de 20 a 33 años de prisión, además de una multa de 279 mil 100 pesos.
Fue el juez Segundo de Distrito en Michoacán con sede en Morelia, quien resolvió que “El Pecas” y “El Pesca” deberán responder por los delitos de delincuencia organizada y secuestro en agravio de ocho personas, y delitos contra la salud, respectivamente.
“El Pecas” y “El Pesca”, de Los Caballeros Templarios, reciben una condena ejemplar
El Juez Segundo de Distrito en Michoacán con sede en Morelia impuso una condena de 33 años de prisión y una multa de 279 mil 100 pesos contra José Arroyo Oregel, alías “El Pecas” o “El Siete”.
A este criminal se le vincula con el grupo criminal de “Los Caballeros Templarios”, por su presunta responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada y secuestro de ocho personas.
José Arroyo Oregel, alias “El Pecas”, fue detenido desde junio de 2014 por los elementos de la Policía Judicial Federal Militar en seguimiento a una orden de presentación.
En las investigaciones se determinó que el ahora detenido participaba activamente en delitos de secuestro, operando principalmente en la ciudad de Zamora, Michoacán.
Por su parte, trascendió que Antonio Hernández Blanco “El Pesca”, fue sentenciado a una condenatoria de 20 años en prisión por los delitos de delincuencia organizada por “delitos contra la salud”.
Ambos sentenciados quedaron recluidos en el Centro Federal de Readaptación Social Número 12 “CPS-Guanajuato.
¿Quiénes son “Los Caballeros Templarios”? Inició como un grupo de autodefensa
Los Caballeros Templarios son un grupo criminal que nació como un conjunto “autodefensa”, que prometía luchar contra los grandes cárteles en México
Originario de Michoacán, deprendido de la Familia Michoacana en 2011, este grupo utilizaba con frecuencia la religión en sus comunicados públicos.
El arresto de sus principales cabecillas ha puesto en duda el futuro de la organización criminal, no obstante, continúa con su presencia en el sur de México.