La frustración de Xóchitl
Xóchitl Gálvez es la personificación perfecta de la improvisación que, de un tiempo para acá, viene mostrando el conservadurismo frente a su incapacidad para constituir una agenda social. Es, lo he dicho en otros espacios de opinión, la abanderada que se merece la oposición. De hecho, encaja perfectamente ante las limitantes que muestran tres fuerzas políticas que, ante el detrimento, han caído en el pragmatismo. Casi todo lo que argumenta y dice, tiene grandes contradicciones y, lo peor de todo, errores que solo desnudan la pobreza de una campaña que, evidentemente, tienen perdida con el imponente paso de Claudia Sheinbaum.
Pese a que Xóchitl Gálvez intenta posicionarse con manipulaciones burdas, Claudia Sheinbaum sigue promoviendo su programa de gobierno. En ese sentido, hay también una diferencia abismal. Inclusive, no tenemos que analizar mucho lo que constituye cada fuerza política. De forma más clara, el movimiento lopezobradorista representa la continuidad del ejercicio de transformación que inició el presidente López Obrador. Caso contrario, el Frente significa el retorno al anacronismo y, de paso, al lastre de la corrupción que, sabemos, provocó una enorme desigualdad.
Por eso Xóchitl Gálvez se ha enfocado estrictamente en la descalificación. Si echamos un vistazo a cada una de sus presentaciones vemos, desde todos los ángulos, todo tipo de espectáculos mediáticos que, sin duda, hemos calificado como un patetismo. El hecho de brincar y saltar con una risa burlona y sarcástica, no provoca ningún interés entre la población civil. Más bien, queda claro, es como la expresión de la preocupación o, quizá, la frustración por no poder generar eco. En eso concuerdan todos los analistas que, desde luego, han examinado detalladamente el perfil de la candidata de la derecha.
Seguramente, hay que decirlo así, los asesores políticos de Xóchitl sienten la humillación ajena por todos los tropiezos, inclusive, los noto hasta cierto punto incómodos. Se percibe, incluso, en la tensión que se ha generado entre los operadores de las fuerzas políticas que, para el caso, han llegado a la agresión física entre ellos mismos. Desde luego, la conclusión a la que llegarán —en un par de meses— será ver el enorme fracaso por tratar de construir, ante la miopía, la panacea que jamás alcanzará a constituir Gálvez. No es, ni tantito, lo que muchos presumían. Es más, nunca hubo una irrupción; todo se trató de una oleada propagandística para vendernos una imagen.
La ruta del Frente Amplio por México, al menos para ser más competitivos, siempre estuvo en un perfil más ciudadano y, por supuesto, con amplio reconocimiento en trayectoria académica. Sin embargo, la derecha se conformó con el show mediático que ha protagonizado Xóchitl a lo largo de su carrera. tocar las puertas de Palacio Nacional y encadenarse en el pleno del Senado. Se nota que la oposición siempre aspiró a muy poco con el fichaje de Gálvez en la cancha electoral. En ese plano, de hecho, el PRIAN se muestra indefenso y sin un programa de campaña plenamente definido.
Las mismas encuestas, desde luego, muestran el detrimento que vive el Frente Amplio por México. Que le den gracias a Movimiento Ciudadano por colocar un perfil poco competitivo. Un escenario distinto, no hay duda de ello, hubiese sido Samuel García. Por eso le hicieron la vida imposible para evitar a toda costa que su nombre figurara en las boletas para la presidencia. El temor de PRIAN, evidentemente, era que le arrebataran la segunda posición que, hasta este momento, conserva Xóchitl. De hecho, no se moverá el mapa electoral, pues Claudia, con el inmenso apoyo del pueblo de México, ganará la silla presidencial. En ese orden, es un hecho, le seguirá la alianza variopinta del conservadurismo que encabeza Xóchitl.
Este arroz ya se coció. Claudia Sheinbaum llegará a Palacio Nacional como la próxima presidenta constitucional de México.
Notas finales
Quien al parecer no aprendió la lección de que predomina mucho el oportunismo en estos tiempos es el actual candidato a senador por Michoacán, Raúl Morón. Es verdad, son momentos claves de definiciones políticas para encarar el ejercicio electoral que se avecina. En ese sentido, muchos han asumido la responsabilidad de construir las condiciones para ganar el mayor número de posiciones. Otros, por ejemplo, han optado por estrategias que, desde cualquier criterio, le restan credibilidad a las decisiones. Resulta que, en pleno proceso de campaña, Morón ha sumado a su causa al hermano del exgobernador de Michoacán. Considerando eso, el nuevo fichaje de Raúl es, desde hace unos días, Juan Luis García Conejo. El punto es que, con ello, hay preocupación de las bases del partido porque puede ser una maniobra del Frente para dividir los votos o, quizá, una determinación a la ligera que, evidentemente, endureció las críticas y, de paso, el malestar de los simpatizantes por este tipo de alianzas que, desde luego, restan. El más claro ejemplo es, por mucho, la deslealtad de Lilly Téllez. Ojo con ello.